Inicio de 2010


Navidad es nacimiento. Como dicen, el nacimiento de Dios, de la esperanza, de la paz; navidad es nacimiento de ánimos y pensamientos, de luz y de esperanzas. No dudamos en que existen fuerzas externas a cada uno de nosotros y que determinan nuestro ser, nuestro futuro y nuestro presente, fuerzas en las que actuamos y en las que participamos activamente para ayudarlas a dirigirse eficazmente a nuestro bienestar.


Navidad es nacimiento, renovación y conciencia. Sin conciencia no puede haber esa natividad ni ese futuro seguro, ni ese estado lleno de ánimos ni de optimismo.

Encontré un argumento que me pareció maravilloso, versa acerca de lo que deseamos versus lo que necesitamos. A veces nuestros esfuerzos se enfocan en buscar eso que deseamos y lo hacemos con tal fervor y vehemencia que nos extraviamos en obtener dichos deseos. Pero, ¿y lo que necesitamos? ¿En dónde ponemos esa dimensión? Parece ser que olvidamos frecuentemente buscar los satisfactores de las necesidades reales que olvidamos lo esencial. Podemos tener lo que deseamos pero es más difícil obtener lo que necesitamos. Comer, dormir o cualquiera de las funciones fisiológicas elementales suelen estar aseguradas. Sin embargo las crisis, los momentos de angustia, de dolor, las emergencias, los temores, la soledad, nos permiten darnos cuenta que necesitamos compañía, apoyo, apapachos, que necesitamos compartir y compartirnos… solemos abandonarnos a nuestra suerte y buscamos a esas fuerzas externas, fuerzas cuyas leyes trabajan desde dentro de nosotros mismos, desde la unión, desde el apoyo, desde nuestra visión humana.

A todos ustedes, que son el vínculo sagrado de esa fuerza externa, que son la representación de Dios, les agradezco su presencia en mi corazón puesto que son parte de él. Sigamos juntos y no inventemos rencores ni envidias, sigamos siendo leales, nobles y generosos, que todos, sin duda alguna, hemos experimentado el golpe de los problemas y hemos encontrado en quienes amamos y nos aman, el abraso amoroso de la confianza y del apoyo mutuo.

A todos ustedes, mis alumnos: mi cariño, mi respeto y mi agradecimiento por permitirme estar en su corazón.

El gusto de odiar el odio

Lo que siento es como la muerte. Si es que la muerte es caliente como brasas, si es que la muerte es húmeda como el llanto, si es que la muerte es lacerante como el odio, si es que la muerte es intermitente. Lo que siento es llanto, es ardor en el pecho, en las venas, en la mente. lo que siento es gris, es frío, como la ausencia, como un calabozo, como catacumbas de amores: desolados, tristes, angustiados, extraviados.

Lo que siento es tan decepcionante que prefiero pensar en ello para que sea algo trascendente. Prefiero rasgarme la piel y decubrir la sangre que me llena y vaciarla y viajar en ella. Prefiero seguir llorando y no quiero el llanto, prefiero seguir sufriendo y no quiero sufrir, prefiero seguir recordando y quiero olvidar.

Mi conciencia, mi razón, el mundo entero dice que la realidad no se puede planear, que simplemente pasa porque sí; que la realidad es por si misma realidad y se aleja de los sueños y del alma y cuando se acerca a esos sueños y a esa alma, suele ser para acariciar con dulzura o con saña.

La odio, soy consciente de ello. Me lamento por odiar, porque el mismo cuerpo y la misma mente que odia es la que ama a mis hijos, es el mismo que los besa y que juega y que aprende y que les enseña.

La odio, e invoco a Blacamán a que la castigue. la odio y me gusta odirla y aborresco odiarla y lamento odiarla y me alegro de odiarla y lloro odiarla. Pero así es como decidió vivir en mi. así es como formó su imagen y su palabra maldita.

Decidiste morir

Decidiste no existir y lograste desaparecer del mundo cuerdo, de ese mundo del valor, del amor, del recuerdo y del respeto. Te volviste transparente, te anulaste a la decencia. Nos dejaste flotando y llorando, experimentando, sangrando fuego, respirando lágrimas. Nos dejaste tan libres que ahora somos esclavos de la incertidumbre. Amamos, recordamos, fenecemos por tu gracia, padecemos por tu virtud. Estamos locos, embriagados de sorpresa, asombrados al cínico motor de tu mundo, regresamos a las antiguas humedades, al cauce que lava el alma por los ojos. Decidiste no existir y ahora somos nonatos o mejor aún, somos creados por mano de dios, somos su obra y su gracias, porque tú nos negaste, negaste tu labor creadora despreciándonos, desapareciste entre nubes de odio, entres mares de desprecios; renunciaste a la vida de tu propia creación. Te enojas, gritas, suplicas, te burlas, ofendes, mientes, matas. Gracias por dejar nobleza en el aire, porque se escapó de ti cuando decidiste morir.

Imagotipo, isotipo, logotipo… ¿cuál es su diferencia?


Encontré en internet, un texto académico titulado: "¿Marca, logotipo, imagotipo...? El problema de la terminología en la definición de conceptos en el diseño gráfico" firmado por Felipe Estrella Sweeney. En ese texto se pretende hacer precisiones a la terminología utilizada acerca de la creación de imágenes representativas para empresas, negocios, productos, organismos públicos, etcétera. Hacer precisiones en cuanto a lo que debemos entender por Logotipos, imagotipos, isogramas, anagramas, etcétera parece ser la intención de dicho artículo, sin embargo, aprender esas clasificaciones es inútil, infructuoso, difícil y sin aplicación real. Ese análisis y recuperación de información es verdaderamente sabio y objetivo, sin embargo, no puedo decir que también resulte útil. ¿Por qué? Simplemente porque la realidad no requiere del uso de lenguajes técnicos para actividades que no lo requieren.
La ciencia establece taxonomías que son útiles cuando son descubiertas especies que no se conocían o sustancias y elementos químicos entre muchas otras cosas. Es más, los científicos están obligados a clasificarlo todo con una lógica propia de su actividad, porque así debe ser, porque de no hacerlo de esa manera, simplemente no podría relacionarse con otros conocimientos y quedaría excluido de dicha área científica.
El diseño gráfico no presenta esa problemática, es más, es ajeno a esos preceptos clasificatorios universales no por pertenecer a regionalismos o a ideas locales o culturales concretas, sino porque en el diseño no existen las universalidades ni la necesidad de ellas en la parte creativa y conceptual. Estoy hablando de la fase artística que tiende al valor estético. Los tecnicismos son sólo parte del trabajo mecánico o mecanicista propio de un pensamiento tecnocrático que no enriquece la práctica del diseño, si no que la complica o hasta mutila.
Es importante recordar también que los conceptos tienen que ver con la manera en que los individuos comprenden la realidad y forman su pensamiento. Mientras que una representación gráfica para una empresa, institución, actividad, etcétera, puede asumir diversas formas, no es útil clasificarlas o establecer una taxonomía con carácter científico, pues no existe una unidad de medida que valore la eficacia de dichos grafismos ni un método único que obligue a la utilización de Logotipo, Logosímbolo, isograma, isotipo, logograma, etcétera.
Como diseñadores debemos rescatar la esencia del diseño y su práctica, en lo que en otras áreas son llamados gremios donde incluso el lenguaje usado por sus integrantes debe ser propio de su actividad. Los médicos nos hablan con su metalenguaje al igual que los abogados y hasta los mecánicos. Los diseñadores tenemos nuestro propio lenguaje que adquirimos primero en la universidad y luego en la calle durante la práctica de la profesión. Ese lenguaje ayuda a mostrar la dignidad, seriedad y complejidad de la práctica. Pero en el caso de los términos que son motivo de este texto, no sirven más que para organizar el trabajo académico de un docente frente a su grupo.

Semiótica y semántica



 Los signos gráficos, tienen significaciones de acuerdo a los diversos contextos donde se apliquen, de ahí que (por poner solo un ejemplo de entre muchos otros) la psicología del color sea un código cromático aceptado y utilizado por convencionalismos semióticos occidentales, no así con ciertas culturas donde el código cromático es distinto pues está asociado a referentes distintos.

Sin duda que los significados suelen surgir en contextos distintos para cada cultura pudiendo asumir roles quizá hasta opuestos (entre ellas) en una práctica comunicativa: luto=ropa negra; luto= ropas amarillas o si el luto es por un infante, el ambiente que se genera es similar a lo que semánticamente representa un niño como colores, juguetes, globos, rehiletes y los dolientes visten de blanco o de colores.

Los significados puros (como están establecidos en los idiomas), no son capaces de subsistir por sí mismos, requieren de un andamiaje que les permita sentar las bases de su significación. Esto se refiere a que cuando los signos son establecidos arbitrariamente o han surgido de manera natural, son adoptados dentro del sistema semiológico que el grupo social formó (como convención semiótica) y dotado de reglas gramaticales y sintácticas, se utiliza en la práctica común, lo que paulatinamente va generando una transformación, ya sea en su forma (res) o en su significado (verba). Dicho proceso suele ser lento y no siempre ayuda a construir de manera positiva los rasgos culturales de los grupos sociales.

En la práctica, los procesos comunicativos suelen adaptar las significaciones de los códigos a relaciones del lenguaje en contextos de micro universos, por lo que un pequeño movimiento en las significaciones, suele generar una función semiótica nueva, en cantidades infinitas.

Veamos un ejemplo:

Tenemos el caso del objeto (prágmata) denominado HOMBRE. Persona del género masculino.

Los signos (semeión) gráficos para representar a ese objeto, son diversos :

<>  <> 




Representación gráfica de una figura humana masculina utilizada para indicar la presencia de un baño de hombres.





Dibujo de un hombre, elaborado por un niño mostrando sus referentes y cualidades gráficas.




Representación conceptual de las proporciones masculinas. "El Hombre de Vitruvio"



Pictograma chino que representa "Hombre"



Logotipo para los juegos olímpicos en Barcelona ´92 representando en abstracción los elementos esenciales de la figura humana.

En los ejemplos anteriores, podemos observar cómolos signos gráficos asumen el significado cultural que les corresponde y que es aprendido en la (micro o macro) sociedad en la que surgió.

El arte suele jugar con esos campos semánticos y puede ser capaz de transformar las significaciones de manera arbitraria como en las corrientes de vanguardia, desde el "irreverente" Marcel Duchamp y su mingitorio firmado, hasta las conceptuales propuestas performanceras presentes incluso en los mítines sociales.





Autor: Sergio Ángel Guillén León
Diseñador de la Comunicación Gráfica por la UAM-A y Máster en Administración

Fotografía y diseño


¿Por qué un Diseñador Gráfico debe conocer la técnica de la fotografía?
La técnica fotográfica es la base de la ejecución fotográfica y encierra en su concepto, la práctica de la manifestación artística, que como alguna vez comentó Juan Manuel López Rodríguez, "la fotografía no se ha prostituido al valor puramente comercial de la imagen", ya que siempre, en la práctica fotográfica, estará presente ese valor personal, individual y con las esencias humanas por delante.
El surgimiento de la fotografía digital ha ido restando el valor artístico de esta actividad (aunque su surgimiento no haya sido precisamente el arte) en la que los profesionales de la imagen suelen explorar mediante técnicas de manipulación desde la captura hasta la impresión. Los recursos digitales facilitan esa labor pero al mismo tiempo la abaratan, incluso se ha propiciado otra especialización con ello.
El diseñador gráfico tiene la obligación de conocer y dominar la técnica fotográfica, para que sepa, incluso, la filosofía de las aplicaciones informáticas de retoque y no se llene únicamente de tecnocracia, sino que sea capaz de dotar de humanismo a su labor en la creación de imágenes.
Alguna vez escribí que "La fotografía es una actividad sublime llena de placeres, de esencias y de amores", pensando en la labor lúdica del diseño, así que si el diseño no tuviera en su haber la magia hedónica, no seríamos tan necios en dedicarnos a esto.

Tipografía y diseño

Las representaciones gráficas son el inicio de la historia del ser humano, además de que constituyen el principio elemental de la comunicación escrita..
Si en la humanidad moderna se ha tenido como objeto sagrado al libro, es porque este y lo que representa sin duda ha llevado a la humanidad a explorar nuevos horizontes de conocimiento que no son evidentes para todos. Los libros son posibilidad significativa y por lo tanto, un elemento constructor de la cultura, de la realidad y del futuro de todos nosotros.
En los libros tenemos vastas referencias del conocimiento y la capacidad humana, son génesis y apocalipsis de los saberes, de los discursos, de las ideologías….
La letra, esa posibilidad gráfica de representar (mediante las combinaciones gramaticales adecuadas las) objetos e ideas se convierte además en un símbolo constructor de realidades y evidencias culturales al integrar formas, proporciones, relaciones espaciales y sentido estético en lo que llamamos tipografía.
Socialmente la tipografía funciona para facilitar la lectura representando la construcción social y el desarrollo de las zonas creativas del cerebro. La tipografía tiene una historia llena de grandes personajes que ayudaron a consolidar a "la industria de la comunicación" (como actualmente le llamaríamos) haciendo de los signos lingüísticos una posibilidad estética.
Rescatar a la tipografía en cuanto a la seriedad y su valor comunicativo y estético, es labor del diseñador gráfico, que inmerso ahora en el mundo cibernético, extiende su alcance y su inmediatez.

¿Por qué se utiliza la mentira?


La mentira es de los tarados, la argucia es sublime.
 Yo, El sincero
  • ¿por inseguridad?
  • ¿para evitar problemas con la verdad?
  • ¿para mejorar las relaciones entre los involucrados?
  • ¿para hacer creer al otro una realidad distinta?
  • ¿para que funcione mejor un sistema de organización social?
  • ¿por vergüenza a la verdad?
  • ¿por costumbre?
Según el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, establece que la mentira es "Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa". La mentira es un intento de inducir a error, de aparentar; o sea, pretender hacer que el otro crea algo que en realidad es falso, es, en el mejor de los casos, una argucia.
La mentira es falacia, es falsedad, es sólo farsa e invención de algo que verdaderamente nunca sucedió o existió. La mentira es el disimulo, es tapar la parte verdadera con un disfraz, es pretender dar otra apariencia, es hacer embustes.
La mentira es quimera, es aquella bestia que vomita llamas y de la cual no se sabe si es león, cabra o dragón, pues posee características de los tres. La mentira no es como la quimera, pues la quimera es aquello que se propone como posible sin serlo en verdad. La mentira no es una propuesta, es una apuesta, es una declaración que pretende ser tomada como verdadera.
La mentira es vileza, es futilidad, es simpleza estúpida que no basa su poder más que en el mensaje mismo, pues sus elementos actantes secundarios están improvisados.
La mentira es de los tarados, la argucia es sublime.
La argucia es sutileza, porque argumenta algo falso pero presentado con agudeza. La argucia requiere inteligencia, requiere "ar-gu-men-tos". La mentira requiere chantaje, imposición que a final de cuentas, se traduce como violencia; es ofender a la inteligencia del otro.
La mentira es parte de un proceso de aprendizaje y desarrollo psicológico natural del ser humano. Es necesaria la mentira durante los primeros años de vida, pues es parte del desarrollo del pensamiento abstracto, de la creatividad. Es parte del ensayo de prueba y error que siguen las personas como parte de su proceso de socialización. Si una mentira resulta grata y útil, ese placer se fija en la psique (según los griegos, el alma humana) el cual intentará ser reproducido una y otra vez. Por el contrario, si una mentira no resulta placentera porque el individuo fue sorprendido, esa falta de obtención del placer se convierte en un proceso muy complejo:
El individuo asume varias posturas, que van desde la reproducción de la mentira corrigiendo errores (aprender que la lección puede extenderse y resultar efectiva), hasta la supresión total de ella para evitar la consecuencia desagradable (haber aprendido la lección) pasando sin embargo por la reproducción indefinida con los mismos malos resultados para obtener un placer distinto al que pretendía la mentira o sea, el placer de la atención, de la inclusión o de la presencia.
Mentir es una práctica cotidiana en aquellos que no fueron educados en un contexto de libertad ni están dotados de inteligencia suficiente. Por ello, la mentira se convierte en la libertad misma. Se convierte en la oportunidad de participar activamente en la construcción de una realidad alterna que le sea más placentera.
La mentira está ligada indiscutiblemente al placer, a la fruición que busca el hedonismo de cualquier tipo, incluyendo el ser sorprendido con la falsedad. Ser sorprendido en una mentira provee en este caso al goce con el dolor, con el sufrimiento, con el rechazo, con el olvido, quizá porque el individuo así fue educado y el continuar con ese esquema masoquista le provee de la seguridad de una zona de confort. Pero a final de cuentas, regresamos a la búsqueda del placer. Por ello, la mentira es más común que la argucia. La argucia es menos falible y provee de mayores experiencias a la conciencia que una mentira.
Sergio Ángel Guillén León

¿Es malo el mal diseño?



Caminando por la calle, adormilado en el micro, preocupado porque no me asalten, aburrido hojeando una revista en el sangrons , o cualquier otra situación en donde se trabaje la vista incluida la lectura en el baño, en la sala de espera, o viendo la tele, siempre me rodeo de mensajes gráficos, los cuales en su totalidad debieron haber sido creados con una intención, con un propósito, o como dicen los libros de comunicación, con una función emotiva o de intencionalidad.
Difícilmente sabemos quién armó el mensaje, quién estructuró el lenguaje o quién decidió el contenido. Esa incertidumbre no es evidente, pues estamos acostumbrados a tomar como verdaderos, serios o válidos los discursos que aparecen en los "siempre respetados medios masivos de comunicación". Como esos mensajes no son juzgados y por el contrario, son deificados, no solemos criticar ni su estructura, lenguaje, o forma de decir las cosas. La presencia pública de los medios, no garantiza de ninguna manera la certeza, la validez o verdad del mensaje, y menos aún, la presencia estética adecuada al contexto urbano, o mediático donde se manifieste.
¿De qué estoy hablando? De una correcta aplicación estilística, artística, metalingüística o referencial. En palabras simples: de UN BUEN o MAL DISEÑO.
¿Cómo juzgarlos?, ¿cómo sabemos si un diseño es bueno o malo?, ¿tendrá alguna importancia el valor estético?
La respuesta a todas las preguntas anteriores se puede resumir en pensar en los valores culturales, en la educación de los pueblos donde se manifiesten los mensajes, en la carga informativa que posean los habitantes de las localidades y por ello mismo, menospreciando el papel globalizador, popular o contracultural sin duda alguna, de las modas o de los estilos populares vigentes.
Mal diseño es diseñar sin razón. Es ser únicamente viscerales y faltos de talento. Mal diseño es (como diseñador gráfico) cobrar poquito para agarrar chambas y por eso, no comprometerse. Mal diseño es improvisar, es no explorar, no investigar, es no utilizar la espada del augurio de los Thundercats para ver "más allá de lo evidente".
Es malo el diseño malo. Y es muy malo porque puede sumir a los grupos sociales en el fango de la mediocridad, en la porquería de la improvisación sin talento, en el fusil descarado, en la inerte labor del hemisferio cerebral creativo y del científico… en la ausencia de identidad.
Carecer de identidad, es carecer de origen, que en términos muy mexicanos, es el equivalente a no tener madre.

Autor: Sergio Ángel Guillén León.
Licenciado en Diseño de la Comunicación Gráfica y Máster en Administración de Negocios

¿POR QUÉ EN LA PROFESIÓN DEL DISEÑO GRÁFICO, ES IMPORTANTE EL ANÁLISIS DE LA IMAGEN?

El diseño gráfico no es una actividad, porque no es un verbo. El diseño es una ciencia, es un área de estudio que requiere de un conocimiento técnico, científico y humanista donde se muestren las esencias humanas capaces de comunicar ideas concretas dirigidas al convencimiento o a la información. Hacer diseño, es ejecutar los conocimientos, experiencias e intuición en la creación de signos. El análisis de la imagen es indispensable en dicho proceso. No puede existir un proceso sin un fundamento, sin razones que lo expliquen. Todo en el universo tiene dicha posibilidad. La naturaleza es susceptible de explicaciones mediante el estudio metódico y sistemático de sus fenómenos y por supuesto, las interpretaciones de ellos, son las razones de su génesis. Conocer, analizar y teorizar acerca de “la imagen como el ente origen” del diseño gráfico, es abarcar sus raíces que permitirán el aprendizaje y asimilación de los conceptos que rigen las leyes de la cultura de los lugares donde se manifiestan. No es lo mismo observar una imagen dentro de un templo religioso, que dentro de un museo, pues su intención es diferente entre sí: en el primero, la imagen se vuelve icónica en primera instancia, representante directo del mismo Dios, el cual es adorado a través de su imagen; simbólica después por el vínculo hermenéutico que adquiere. En el segundo caso, la imagen no es tan compleja, es más bien un cúmulo de experiencias culturales de diversas índoles como la época, el lugar de origen, el tema, el artista, la técnica o el museo mismo entre muchas otras consideraciones. De cualquier manera, el analizar la imagen, permite distinguir los resquicios significativos que proveerán a un creador de imágenes (el diseñador gráfico) de la información necesaria para generar conceptos. El concepto en el diseño es fundamental, pues es someter las formas y la apreciación estética, a la razón. Un mensaje sin razón, sin fundamento y sin origen no puede ser concebido como útil en un universo de comunicación, y menos aún en el caso de los mensajes gráficos, donde la forma de comunicación es pública y se debe concebir hacia ese receptor. Analizar imágenes es utilizar métodos probados que aunque son de diversa índole, manifiestan la preocupación de la fundamentación u origen conceptual de dichas imágenes. Así, pueden realizarse análisis mediante modelos funcionalistas, estructuralistas, marxistas o hasta alternativos; analizar desde la iconología, la hermenéutica o la mayéutica pero todos circunscritos en la ciencia de la semiótica. El análisis de las imágenes en acción, o sea de aquellos medios dinámicos que integran a la imagen en su ejercicio, principalmente enviando mensajes complejos en su estructura como el cine, provee al diseñador de una herramienta de conocimiento de los mensajes gráficos muy importante, porque mediante esta herramienta se pueden derivar los conceptos de las narraciones, o simplemente, los llamados briefs publicitarios. Para analizar la imagen en movimiento, o imagen secuenciada, puede tomarse como base la Poética aristotélica escrita en el siglo IV a. C., donde el tema principal es la reflexión estética. Aristóteles parte del supuesto de que en la tragedia la acción se desarrolla en un sentido hasta que en cierta forma el personaje comete un error que lo lleva a pasar “de la dicha al infortunio”. A este cambio de suerte en sentido contrario se le llama, la mayoría de las veces, peripecia. Por otro lado, se llama "anagnórisis" una palabra griega para designar el paso de la ignorancia al conocimiento, “para amistad o para odio”, que un personaje experimenta acerca de la identidad de alguno o varios de los demás o del personaje acerca de algún hecho. Junto a estos dos conceptos, propios de toda tragedia compleja, existe otro llamado lance patético que es aquel evento que cambia el sentido de la acción mediante las muertes en escena, las tormentas o las heridas y eventos semejantes. Anagnórisis y peripecia son términos fundamentales para entender los grados que Aristóteles establece sobre el valor de una clase de tragedia respecto de otra, en virtud de su capacidad para desencadenar la catarsis. Una catarsis o experiencia catártica, es una experiencia interior purificadora, de gran significado interior, provocada por un estímulo externo, también se le conoce como "La liberación de las pasiones". Significa purga o purificación. Generalmente, la catarsis se encuentra ligada al desenlace. Aristóteles propone cuatro tipos de desenlace presentados aquí en orden de mayor a menor valor catártico: • Que un personaje esté a punto de desarrollar la acción y obtenga la anagnórisis justo antes de efectuarla; • Que el personaje efectúe la acción y que, luego de finalizada ésta, obtenga la anagnórisis sobre su acción; • Que el personaje lleve a cabo la acción con anagnórisis y por último, • Que el personaje esté a punto de efectuar la acción con anagnórisis y no la lleve a cabo. Si este análisis aristotélico lo integramos como un modelo, tendremos una excelente herramienta no solo que permita comprender una obra cinematográfica, si no también que permita estructurar narraciones (guiones) con fundamento sólido. Solo falta integrar los conceptos de emulación, analogía y simpatía. Que están presentes en la conquista ideológica de la Nueva España: Cuando surgieron las castas en la nueva España, que además de ser producto del mestizaje, se convirtieron también en un sistema de control social, los españoles dominaban estas tierras teniendo a su servicio a los indios americanos y a los mestizos en general. Por eso era necesario continuar con el dominio también ideológico. La manera de pensar y las creencias de los mestizos estaban dadas por la educación cristiana y se reforzaba de las imágenes creadas por los mismos frailes e incluso por los gobernantes. No es extraño ver que en las iglesias antiguas existan murales donde se narra una historia, generalmente de la llegada del catolicismo en que aparecen como salvadores de desastres y enfermedades los frailes acompañados de sus crucifijos e ídolos santos. Utilizar las imágenes como el medio de conquista fue una tarea muy inteligente ya que es muy fácil darse a entender con imágenes que cualquier gente entienda que con un idioma de palabras habladas o escitas. Así surgió un método muy interesante de catequización, que para ejemplificarlo, se muestra el proceso de manera muy simple: El idioma de los nativos tenía una fonética peculiar muy distinta al español, sin embargo, era necesario que todos aprendieran a rezar, incluso los viejos y los más renuentes al cambio de la religión. Los frailes estaban convencidos que si esos que se negaban a la nueva religión mostraban cierto aprendizaje, las generaciones más jóvenes sin duda, la asimilarían fácilmente. Los frailes se pusieron a buscar palabras en náhuatl que sonaran a palabras en español, sin tomar en cuenta el significado, por ejemplo, para aprender el “PADRE NUESTRO” necesitaban palabras en el idioma nativo que sonaran parecido a las palabras en español: Así encontraron que había una palabra: PANTLI, que era la más cercana a PADRE, y que se representaba como una señal física parecida a una bandera. PANTLI= PADRE. El segundo elemento a buscar era la palabra NUESTRO y encontraron que lo más cercano era NOCHTLI, cuyo significado era una Tuna, de tal manera que el segundo elemento era NOCHTLI= NUESTRO. El padre nuestro quedó entonces como PANTLI NOCHTLI, a pesar que no tenía el significado verdadero. Suena extraño e increíble, pero fue verdad. Era mostrarle a cualquier persona que hablara náhuatl las imágenes de esos objetos seleccionados y al decirlo estaría repitiendo la oración sin saberlo. La conquista ideológica necesitó muchos trucos y las imágenes fueron y siguen siendo, muy importantes en ese proceso.

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¿Cómo conseguir trabajo en estos tiempos?


Este momento histórico tan revuelto, inseguro, imprevisible, nos permite considerar solo una certeza: "no será fácil conseguir que me contraten". El nivel académico no es garantía de empleo, ni la experiencia profesional.
Lo único que verdaderamente puede ser garantía de emplearse, es la diversificación de actividades, esa disposición a asumir y realizar actividades diversas de las cuales quizá nunca consideramos realizar. Esto, es origen del subempleo, razón por la cual podemos ver a licenciados manejando taxis o comerciando pantalones en el tianguis.
Lo que dice el párrafo anterior no ayuda a determinar el nivel de éxito o de satisfacción personal del subempleado, ayuda sólo a observar una importante deficiencia en los programas educativos, económicos y políticos de nuestro país:
  • Educativos por el enfoque errado de que ser licenciado asegurará el futuro, errado en la determinación del perfil de cada estudiante, errado en la calidad educativa.
  • Económicos por las deficiencias en la creación de empleos bien remunerados, en la apertura a las empresas extranjeras con mayores garantías en impuestos o en seguridad, a la falta de apoyo a la industria nacional privilegiando la importación incluso de insumos básicos como la leche o el maíz, restando oportunidades a las industrias nacionales.
  • Políticos, en el sentido de la carencia de políticas públicas verdaderamente eficientes y útiles que privilegien la necesidad del empleo formal, el sentido también de la conciencia social. El papel del estado como impulsor de empleos requiere de la conciencia política de fondo más que de forma, por ejemplo, la simulación de puestos públicos abiertos a la ciudadanía (vía internet) a los cuales nunca se puede acceder por errores en el sistema.
Las opciones son pocas, y radican como mencioné anteriormente, en la diversificación de actividades especializadas para garantizar la calidad, la productividad y en general, el éxito. Si mi preparación es el Diseño Gráfico, puedo auto emplearme en una gama muy amplia de actividades relacionadas con esa área del conocimiento: Diseño web, ventas de papelería, maquila de serigrafía, lonas publicitarias, ventas de espacios publicitarios, fotografía en eventos sociales y un muy, muy largo etcétera, que requieren principalmente de la actitud emprendedora y por supuesto, del poder de la comunicación eficiente por muchos medios, iniciando por la comunicación oral y escrita. No basta ser un excelente dibujante o ser el mejor en web, el trabajo no llegará solo. Hay que buscarlo, encontrarlo y traerlo a nuestras manos.
Actitud es la palabra, aunque trillada, que llevará a solucionar nuestros enfoques profesionales.

Cuando voto no me pelan


Que el pueblo alce su voz valiéndose de los recursos que la ley le otorga y sin afectar a terceros ha sido una constante: ocurrió desde el 68 y las personas fueron calladas, pero las voces que han logrado sobrevivir han trascendido así como el movimiento; ocurrió también en el 88, y desde entonces ha estado ocurriendo frecuentemente hasta llegar a los otros extremos del hartazgo: huelgas interminables; partir a la Ciudad de México ocupando Paseo de la Reforma; hospedando encuerados; cerrando carreteras o tomando ciudades enteras como fue el caso de Oaxaca. Peticiones todas con razón, con fundamento, con visión social y con unión del pueblo aunque juzgadas por los medios de comunicación en mayor medida que a los actores aludidos (como ahora está ocurriendo). Ahora Juzgan: “Y después de anular la boleta, ¿qué?” pero yo añadiría: después de votar por el PANAL o por el PSD o por el PRI o por cualquier otro, ¿qué? Votar por uno de los partidos y que logre la victoria, implicaría acciones de ese partido las cuales nadie, ni ellos mismos saben cuáles serán. Lo otro, es buscar la acción del sistema político o por lo menos, la acción conjunta de los partidos para transformar la vida democrática. Todo queda en esperanzas.

Lo que no es necesario en el voto nulo



No es necesario esperar que el IFE anule la elección del 5 de julio o que los partidos por medio de sus representantes legislativos lancen propuestas de reforma a las leyes electorales o que el presidente espurio o no, declare en cadena nacional la importancia de ir a votar restregándonos en la cara que somos mexicanos agachones que se conforman con discursos. No es necesario que el voto nulo o en blanco o la abstención sea contabilizada de manera especial. No es necesario que los partidos se esfuercen más en hacernos creer que son buenos y útiles y gasten más los recursos (es preferible un subejercicio de esos fondos). Ni que sigan atormentándonos y obligándonos a cambiarle a la televisión u obligándonos a ir al baño del cine antes de la función para evitar ver los emotivos spots (shalalalalá) de algunos partidos. No es necesario que me regalen una macetita o un lápiz ni un "toper" o un morralito de plástico, ni que me den tarjetas que puedo presentar al policía cuando me paso un alto para que no me infraccionen.No es necesario. Estoy convencido que no esperamos nada de eso, solo que ese acto de anular las boletas sea útil desde ahora y que se comience a fraguar una transformación (que no es inminente) en el sistema político, de instituciones y de la conciencia social. No es necesario nada de eso porque simplemente, el voto en blanco, el voto nulo ya está ahí: en las urnas, en la mente de los votantes, en los medios, en el quehacer diario de México. Pero también en el quehacer diario, en los medios y en las urnas ya está presente la corrupción, la obstinación política, el narcotráfico, la impunidad, la pobreza, el desempleo, la mala educación y un muy, muy largo etcétera. ¿Difícil comparación? El voto nulo ya es una realidad que está transformando al pueblo y está llamando a los partidos a actuar (aunque solo hacen como en una mala telenovela). Sumarse no es perder una oportunidad, es ganarlas, es verse partícipe desde la privacidad y anonimato y saber que sí, que esta vez se está haciendo la mejor elección.

Filosofía de la educación


La práctica de la educación debe estar en función de situaciones de fondo, en función de todo lo que forma conciencia, carácter, esencia en el hombre, esencia de su práctica y de su finalidad; es la educación que como práctica filosófica encierre la libertad y la formación integral, puesto que en propuesta de la filosofía de la educación, solo mediante la implementación de estrategias que apliquen a la filosofía, se podrá educar y preocuparse por la educación real. Es sin duda bastante interesante la visión de una filosofía de la educación, una propuesta que abarque esencias, que abarque la raíz y que analice de fondo la transmisión de cultura humana En la educación, se debe promover la libertad y en el determinismo, podemos encontrar una tendencia muy tajante que no permite la elección (esto como crítica a las situaciones de manipulación: moral, psicológica, política, religiosa...); si el individuo no es libre, no es fácil que encuentre el sentido, el amor, el interés a la educación. Yo veo a la libertad como un camino hacia la identidad, hacia la moral, hacia la conciencia... solo en medida de que se sea libre, se va a tener la conciencia del mundo, se van a tener convicciones y el ejercicio de la ética puede prevalecer por sobre lo material. Considero bastante claro el sentido de la esencia humana, pero sin duda que resulta casi increíble que ese núcleo de identidad pueda existir, entendiéndolo más como un concepto objetivo que engloba las características que el autor descarta como parte fundamental de ese núcleo. A ese Núcleo de Identidad Personal, solo se puede llegar sin ayuda, sin influencia externa que dicte o sugiera. Esto motiva a buscar y a eliminar paradigmas que promuevan la creación del nuevo hombre que viva con su existencia y su esencia. El hablar de la educación desde un soporte humano, como filosofía, como ciencia que busca las causas primeras y fundamentales, que es accidente en el hombre y que es paralelo a la existencia del hombre pero ajeno a su esencia, no es difícil de entender, lo único que yo veo difícil es la aplicación práctica. De la Mora nos dice que el hombre está facultado para desarrollar cualquier capacidad o que es capaz de hacer de todo, puesto que solo necesita de la formación del hábito, que la habilidad se da gracias a la práctica, y que para el desarrollo de capacidades se requiere la asimilación y uso de los conocimientos. La razón es el fundamento de la práctica de la educación enmarcada por los valores y su arraigo en la esencia humana, y si la búsqueda perfectible humana está gracias a la existencia de la educación, el hombre depende siempre del resto de los hombres, se pierde aquí entonces la calidad de individuo, ya que aun en el arraigo esencial de los valores y su práctica, está dado por su contexto, está volviéndose entonces solo sujeto perteneciente a los demás. Sin embargo se habla de la causa ejemplar y de la causa eficiente. ¿Cómo puede darse esta causa ejemplar si el hombre en su perfectibilidad no logra la perfección? ¿Cómo lograrlo si es que somos (los educadores) susceptibles y accidentalmente distintos? Se redunda en la exaltación del valor, ya que la formación a partir de los valores en la enseñanza, en la educación, permiten al individuo la asimilación de lo bueno y conocer lo que no es bueno, por lo tanto, se estaría educando en la esencia, en una implicación práctica que se aprende y está dispuesta a ser transferida a otros. La problemática, es el proceso de la transmisión de estos valores y cómo son entendidos y manifestados. Si el valor es nulo, el educando estará impedido para poseer el valor, o si el valor no está expresado en su pureza y se trasgiversa la asimilación y la práctica de este, será distinta a la esencia del valor, entonces, se carecería de ello. La educación tiene como finalidad última lograr la perfección, crear al hombre sano, y productor de sanidad, integrado a la ecología y respetuoso de la integridad física propia y de los demás; el hombre integrado, productor, formador y forjador de la cultura, con valores estéticos y teológicos propios de su cultura, con valores económicos que busquen la justicia y que además sea libre y promueva la libertad; además un hombre que sea excelente en su práctica profesional y que sepa aprovecharla en bien de los demás, que sirva a su mundo y que permita el progreso cultural. Esta es la meta más real a alcanzar, estos son los objetivos más reales a los que la educación puede atender de primera instancia, y por lo tanto la labor del profesor creo que estará en esta línea.

AMBIENTES DE APRENDIZAJE

Para la realización del presente documento, se parte de la idea de que la creación de ambientes de aprendizaje no es un trabajo exclusivo del maestro, y que en el caso de los sistemas de educación donde los maestros son varios y con distintas personalidades, características y áreas de estudio, los ambientes deben corresponder a una comunión entre los docentes y los directivos. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, se define como ambiente al “compendio de valores sociales, naturales y culturales existentes en un lugar y un momento determinados que influye en la vida material y psicológica del hombre”. De acuerdo con esta definición, se pone un ejemplo vivencial sobre la creación de ambientes escolares a nivel bachillerato en el Centro Cultural Universitario Justo Sierra, donde se experimentó acondicionar en cada salón de clases una planta y cuadros de pinturas o fotografías en las paredes, como característica de cada salón. Resultó una experiencia agradable ver que algunos alumnos adoptaban la planta y la procuraban y que hasta se envidiaban entre salones la apariencia de ese huésped. Era una oportunidad de que todos juntos colaboraran en establecer un ambiente físico diferente y un ambiente psicológico global que refiriera el cuidado y la identidad de cada salón. Los ambientes de aprendizaje y el desarrollo o creación de ambientes, se fundamentan -según Manuel Moreno Castañeda- en la disposición de todos los elementos que lo propician para producir un modelo basado en solidez y flexibilidad académica. En general, hay que considerar los aspectos materiales (como arquitectura del lugar y el equipamiento) y considerar también los aspectos subjetivos (como la afectividad, la interactividad, la cultura o la intencionalidad). Entonces, los componentes y aspectos con los que el educador debe trabajar considerándolos elementos constantes en cualquier lugar, son: à Entorno físico. Se refiere a las condiciones físicas, ya sea arquitectónicas y de paisaje en donde se pretende que se efectúe el proceso de enseñanza- aprendizaje. En función de una escuela, se integran en este apartado a los muros y la pintura, las ventanas, la ventilación, la iluminación natural y la artificial. Las medidas del espacio y la proximidad entre los integrantes del grupo y el enseñante son también factores que deben considerarse además de los recursos visuales y la utilidad de los mismos que haya en el mismo sitio. à Tiempo. Se refiere a los lapsos determinados que se contemplan y mediante los cuales se deberán abarcar los contenidos del currículum. El tiempo está previamente definido en las planeaciones, por lo cual si esta es adecuada, se podrá cuidar sin problemas dichos contenidos. à Currículum. Está determinado por los planes y programas oficiales que avalan las asignaturas. Podría decirse que se refiere en particular, a los contenidos planeados y declarados que deberán ser abarcados durante tiempos determinados. à Mediación pedagógica. Tiene que ver con la intervención pedagógica, o sea con el papel del instructor dentro de un aula o en un programa de enseñanza. La intervención pedagógica contempla la planeación, sin que sea solo eso, ya que la aplicación de tecnología y las técnicas pedagógicas forman parte de dicha intervención. En resumen, se refiere al trabajo real del contacto o relación entre enseñante y aprehendiente. à Las posibles interacciones entre los componentes anteriores. Las posibles interacciones, hacen de la labor pedagógica un reto ya que requiere de la combinación de habilidades, destrezas y capacidad de observación pero sobre todo, de planeación. Conocer desde el espacio físico o saberse adaptar a ellos, mediar con los contenidos y los recursos temporales, planear adecuadamente los aspectos en función de la habilidad de conocer a los aprehendientes, son retos de imperante solución para una correcta práctica. En las dimensiones del aprendizaje, la creación de ambientes se asume en cuanto a la instrucción efectiva, poniendo énfasis en cinco aspectos o dimensiones, siendo la que tiene mayor importancia para este trabajo, la primera: "Actitudes y percepciones", ya que las demás dimensiones hablan acerca de los contenidos, del manejo de la información, de la verificación y de la práctica de relacionar al alumno con el aprendizaje significativo. Esta primera dimensión se refiere a las actitudes y percepciones eficaces para el aprendizaje. En pocas palabras, la Primera dimensión puede resumirse en cuanto a reconocer qué estamos haciendo, como maestros para establecer esas condiciones adecuadas: 1. Si el salón es seguro Ÿ ordenado Ÿ limpio Ÿ cómodo el alumno experimentará sensaciones de bienestar físico, lo que permitirá la aceptación de las siguientes. 2. Sensación de sentirse aceptado tanto por sus compañeros como por el profesor, formando un ambiente de confianza y reconocimiento de identidad. 3. Generar confianza en que lo que hacen es relevante y posible hará de la motivación algo sencillo, pues el alumno la encontrará dentro de él mismo. Se trata entonces que el alumno esté a gusto emocional y físicamente en el lugar donde se pretende llevar a cabo el aprendizaje. El aprendizaje –dice Marzano- ocurre en un mar de actitudes y de percepciones. Por lo tanto deben procurarse los siguientes aspectos: 1. Lo que los alumnos sienten de su salón de clases. Ÿ Reconocer un lugar limpio y lograr la valoración de los beneficios de un sitio aseado. Ÿ La existencia de las condiciones de seguridad física para que no se exponga en ningún momento al alumno a daños a su persona o a sus pertenencias. Ÿ El permanente orden tanto del mobiliario como de los objetos de cada alumno reconociendo a su vez las ventajas de dicho orden. Ÿ La posesión del salón en cuanto a una apariencia agradable que vaya más allá de la simple apariencia de las condiciones arquitectónicas y que pueda provocar la sensación de arraigo e identidad de su salón. 2. La aceptación Ÿ Hacia él mismo, lo que tiene que ver con la autoestima. La confianza del individuo por él mismo deberá ser fomentada por el maestro y reiterada por los mismos compañeros. Esto permite el desenvolvimiento libre y familiar en el salón durante cualquier actividad (social o académica), además que es capaz de estrechar lazos afectivos entre los integrantes del grupo. Ÿ Por sus compañeros, donde existirá además una autorregulación y colaboración intrínseca. 3. Sobre el trabajo escolar Ÿ La relevancia en las actividades o tareas, o sea que pueda ser identificable con su realidad y contexto para que exista la asociación adecuada con su pensamiento y la motivación. Ÿ La existencia de lo posible. Se refiere este aspecto a que las tareas deben pertenecer a las posibilidades de madurez del alumno y que puedan ser resueltas en el tiempo y los recursos disponibles para evitar la frustración y la aberración a posteriori. Se considera entonces que un ambiente de aprendizaje adecuado se logra cuando todos en el salón de clase están a gusto: maestro y alumnos. Para esto, establecer los lineamientos juntos desde el inicio del ciclo escolar y que se revise y modifique (de ser necesario), será un recurso que favorezca a todas las partes involucradas. Dichos lineamientos son negociables o mejor aún, son propuestos por los alumnos mismos pero que deberán ser mediados por el maestro. Se hace la referencia en particular, al establecimiento de un Contrato Social que abarque: las condiciones físicas del lugar, que si bien no todo está en posibilidades de modificarse, sí se pueden hacer las adecuaciones convenientes; la relación cordial entre alumnos como norma y la importancia de la participación no como un acto de "medir" al alumno, si no como una manera de enfocar adecuadamente sus percepciones; la aplicación de los contenidos curriculares con enfoques cercanos a los alumnos como un elemento de motivación; y por supuesto, el papel del maestro que debe orientarse hacia la confianza, respeto y valor humano (recordar que el Humanismo es fundamental y que la práctica humanista contagia de valores a su contexto). Se trata entonces de que los ambientes de aprendizaje deben apoyar al estudiante en lograr aquellas metas que se han definido en una situación de aprendizaje. No debe desatenderse la idea de que esto será posible solo gracias al trabajo en conjunto y en congruencia con las expectativas de los centros de estudios. Un ambiente de aprendizaje no se da en el salón como origen, si no que participa la institución entera para ayudar a propiciarlo. BIBLIOGRAFÍA El desarrollo de ambientes de aprendizaje a distancia Moreno Castañeda, Manuel Una Aula Diferente: Enseñar con las Dimensiones del Aprendizaje Marzano, Robert 1992 Dinámica de grupos y educación. Fundamentos y técnicas. Cigriliano y Villaverde. Ed. El Ateneo 17° edición Enciclopedia técnica de la educación, Vol. I Editorial Santillana. México 1983 * Elaborado por , Sergio Ángel Guillén León

Comentarios sobre "El nuevo Maquiavelo"

El libro “El nuevo Maquiavelo”, como una obra basada en textos del mismo personaje de quien toma su nombre; es una declaración de muchos aspectos que deberían considerarse para lograr el éxito en una empresa, en un negocio o en la obtención de poder en cualquier ámbito de actividades. Maquiavelo, caracterizado por su radicalidad y su insensibilidad al dolor ajeno y su incansable búsqueda del logro de objetivos siempre pensados estratégicamente, es sin duda alguna, el parte aguas de este libro que enseña o revela la verdad acerca de aquellos que ya ostentan poder o éxito en los negocios. Este libro, me atrevería a decirlo, además de recomendar maneras de proceder ante diversas situaciones que tienen que ver con los negocios, es un retrato del empresario moderno que además de inteligente y gran estratega debe ser sin duda alguna, despiadado y cauteloso. Los capítulos del libro, van narrando paso a paso el proceder de un príncipe, según Maquiavelo o de un hombre de negocios, según Mc Alpine (personas que son líderes, dueños, o jerarcas en una organización), de acuerdo con las circunstancias en que se encuentre: si es un aprendiz, si está ya en funciones, si necesita crecimiento o alianzas, si requiere gozar de aliados o meterse en asuntos de política, pero siempre, con fines estratégicos, no casuales de poder mejorar su posición como negociante y por consecuencia, de sus negocios. En este compendio de experiencias y apreciaciones, y a pesar de hablar sobre los negocios y las relaciones de poder, puede equipararse a una guerra como tal, como el enfrentamiento de fuerzas opuestas que buscan dominar al otro, este libro sin duda, tiene gran aplicación en los negocios, pero puede serlo también para otras áreas y es comprensible el porqué. Se nota en el discurso del libro, el énfasis que Maquiavelo le da a la importancia de hacer las cosas con un método, y mejor aún, con una serie de razones por demás, lógicas. Este libro de Mc Alpine puede tomarse como una guía que habla sobre estrategias, sobre su importancia, su trascendencia y la identificación de las partes elementales de cualquier empresa que no deben pasar inadvertidas, por el contrario, deben sumarse para la consecución de un fin. Hablar del libro de Mc Alpine es tener que enunciar los elementos estratégicos que permitan el éxito de cualquier persona en materia de negocios o formas de control directivo. Desde la idea del liderazgo y las cualidades que deben poseerse, pasando por aplicar la sabiduría humana para no tener que enfrentarse de manera descarada, si no encontrar la solución a los conflictos partiendo de haber comprendido sus raíces. Llama la atención que esa parte tan evidente como es el engaño, pase casi siempre desapercibida en la cotidianidad y aprendemos a vivir con él, pero no todos aprendemos a aprovecharlo. Aprovechar las debilidades humanas garantiza la victoria en cualquier empresa; carecer de información y entrenamiento, es también una gran debilidad, cito el libro: “No hay duda de que los príncipes crecen cuando superan dificultades y oposiciones; pero la fortuna… cuando quiere engrandecer a un príncipe… le pone enfrente enemigos y los obliga a empresas contra ellos, a fin de que aprendan a superarlas y suban más alto por la escala que le ofrecen sus enemigos”; este párrafo, lo considero esencial porque en él están presentes diversos valores e implícita la necesidad de ellos. Habla de lo que yo podría considerar la premisa del libro, pues es un breve tratado acerca de la coexistencia con los competidores, de crecimiento, de logro de metas y objetivos, de aprendizaje, de estrategia y de retribución. El nuevo Maquiavelo está lleno de técnicas de persuasión, de manipulación, de imagen, de estrategias en las relaciones públicas, de dirigir las percepciones hacia el cumplimiento de una imagen: la adulación, el ofrecimiento de ganancias, la cordialidad, los efectos de dramatismo, el aprovechamiento de oportunidades.

Mi derecho a votar

Hacer lo que considero conveniente con mi voto, es un derecho y una obligación ciudadana, principalmente si ejercer mi pensamiento y mi voz resulta en algo útil a mi localidad, a mi familia o a mi pueblo en general. La libertad es uno de los derechos humanos más importantes y la de votar o anular la boleta o simplemente no sufragar, no debería verse juzgada con adjetivos como “pendejada”, “estupidez”, “tontería”, u otros (des)calificativos, principalmente de los comunicadores públicos, ya sea reporteros, periodistas, locutores o columnistas que pueden ofender abiertamente a los grupos que no piensan igual que ellos. En la edición de ayer del periódico Milenio, Félix Cortés Camarillo, escribe en uno de los párrafos con respecto a la idea de anular la boleta o de abstenerse a votar: “…es endosar nuestro voto a aquellos que por convicción o corrupción sí se presenten a sufragar.” Ese, precisamente, es el principal motivo de ese movimiento de denuncia, de activismo un tanto secreto, pero activismo a fin de cuentas; oponerse a que los partidos políticos continúen haciendo pedazos a nuestra nación y al concepto de estado. ¿Por qué tengo que leer que si anulo mi voto soy un pendejo? ¿Por qué tengo que soportar que me traten de imbécil? Decirle así a alguien que va a anular su voto porque no piensa igual que yo, es discriminación, es tratar mal a alguien diferente a mí. Hemos votados muchas veces, las mismas veces que nos han hecho pendejos, ya sea por fraudes o por incumplimiento de compromisos. No se trata de “votar en contra” como escribió el señor Jairo Calixto Albarrán, porque votar en contra de algún partido, es votar a favor de otro que seguirá viviendo del presupuesto público, presupuesto que ni es poco ni está beneficiando a la sociedad. Es evidente la falta de programas sociales, de empleos, de seguridad, de educación, de condiciones de vida adecuada y ellos, los partidos, son los responsables. La clase política es responsable. Sería maduro no juzgar con términos soeces a quienes vamos a acudir a las urnas a ejercer nuestro derecho a elegir. Acciones de protesta han existido muchas que no han cambiado ni a los políticos en sí mismos ni a la esencia que mueve a los partidos. Seamos conscientes del valor de no votar o de anular el voto. No se trata de olvidarse ni de hacerlo porque sí. Se trata de creer firmemente en algo y de su valor social considerando las consecuencias que esto pueda acarrear. A ver si ahora aprendemos un poco más. Seguir votando por los partidos y por sus berrinches, por sus peleas internas y sus chismorreos de vecindad, es no aprender. La OCDE dice que somos el peor país en nivel educativo porque los niños y adolescentes no son bien calificados en la prueba de PISA. En esta prueba de vida que es la democracia, ¿cómo calificamos los adultos Mexicanos?

DOGMA O CONVICCIÓN

En dogma o convicción, encontrarás una divertida descripción de los profesores, los que más se quedan grabados por su forma de enseñanza. Podrás descubrir la personalidad de tu diseñador interno al identificarte con alguno de ellos. También podrás reflexionar sobre tu actitud como alumno, como ente en proceso de iniciación, y sobre todo, en tu actividad de diseñador. uno Para saber con exactitud cuántas líneas tendrá un manuscrito si se imprime utilizando tipos de determinado tamaño es preciso contar las letras (“calibrar”), contando 1 por cada signo de puntuación y 1 por cada espacio entre palabras. A continuación se divide esta cantidad entre... no, no, no, ni madres, eso no sirve, a chambear , la talacha es la que hace al diseñador, no el choro. No, pónganse a trabajar, ensucien sus manos de color, qué bla, bla, bla, ni qué nada. Chínguenle, webones... dos Para saber con exactitud cuántas líneas tendrá un manuscrito si se imprime utilizando tipos de determinado tamaño es preciso contar las letras (“calibrar”), contando 1 por cada signo de puntuación y 1 por cada espacio entre palabras. A continuación se divide esta cantidad entre... eso, carajo, eso necesitan, saber las bases, conocer los principios, no pueden ser improvisados, hay que saber porqué se hacen las cosas, de donde vienen para saber a dónde vamos a llegar, la teoría es in-dis-pen-sa-ble, no podemos ir por el mundo sin saber cómo llegar a algo concreto, objetivo, estético... tres Para saber con exactitud cuántas líneas tendrá un manuscrito si se imprime utilizando tipos de determinado tamaño es preciso contar las letras (“calibrar”), contando 1 por cada signo de puntuación y 1 por cada espacio entre palabras. A continuación se divide esta cantidad entre... okey, pero antes, van a ir al museo, luego van a ir al cine y por último, a las ruinas de Chin Chun Chalpan, perdón, se me olvidaba, me van a tomar fotos de todos los espectaculares del Periférico. Necesitan tener una cultura visual, enterarse, empapar su mirada, crear en su memoria un acervo de imágenes, observen, vivan, gocen, luego, empleen su cultura visual en lo que aprendan... cuatro Para saber con exactitud cuántas líneas tendrá un manuscrito si se imprime utilizando tipos de determinado tamaño es preciso contar las letras (“calibrar”), contando 1 por cada signo de puntuación y 1 por cada espacio entre palabras. A continuación se divide esta cantidad entre... bueno, pero a quién se lo vas a decir, quién es tu receptor, cuáles son sus características, dónde y cómo vive, cómo piensa, cuánto gana, cuál es tu target necesitas saber todo esto, si no, no vas a poder llegar con éxito a tu receptor... Si tu profe de “plastilina tres” está dentro de alguna de las características anteriores, felicidades, tienes un buen maestro preocupado por que sepas y hagas las cosas bien. Nada más, no te dejes y creas que él es la neta del planeta, ya que es importante todo, por partes equitativas, en equilibrio: si llegas a un extremo, te encasillas, si llegas a otro, te envicias, o a lo menos, puedes padecer una muerte cerebral causada por el exceso de pigmentos, solventes, químicos y demás o puedes terminar cortándote las venas no con el cutter, sino con el cemento iris. La educación universitaria, es el vínculo más importante en la formación profesional del diseñador: saber trabajar, saber proponer, saber pensar, saber planear. Solo que tú eres quien va a poner en práctica todo eso que algún día o noche algún profe quiso que aprendieras, no por capricho ni por mala onda, solamente para que no estés solo en este universo de el diseño, de la comunicación gráfica, visual o audiovisual. Palitos uno puede ser la solución al cartel que tu cliente necesita, o en el Wicius Wong, puede estar el stand o el display que te dará miles de pesos. De menos, con los diez millones de dibujos que hiciste, ya tienes práctica para irte a hacer retratos a Chapultepec. Cómo les pone en la madre el maestro cuando le dice al alumno: está bien, pero... el color está medio medio; También cuando te dicen : no, esto no sirve, ya dejen de comerse los mocos y hagan bien las cosas, esto está mal, o ¿Porqué no le quitas esto, y le pones una flechita, o como ves?.. Nel no te dejes y hazte el candado , dándote por tu lado, no al del maestro. Él no va a estar contigo cuando en Leo Burnett te pidan una chamba. Nel maestro, tú eres tú y yo, pos yo...

Ideología y Semiótica

Partiendo de que la semiótica es el estudio de la vida de los signos y que un signo es un vehículo que tiene o contiene significados (creados por el hombre por convención), podemos deducir que la semiótica se refiere al estudios de los significados, razón por la cual existe semiótica para todo. Si el buen Charles Sanders Peirce menciona en unos de sus textos que la semiótica “es solamente otro nombre que tiene la lógica”, entonces, ¿suena esto “semiótico”?. Si la definición de lógica gira en torno al razonamiento, al conocimiento o al discurso, estamos ciertos de que Peirce no miente ni nos confunde, además se abre la posibilidad de aumentar el campo de estudio de los significados de acuerdo al signo que se presente desde sus tres dimensiones en cuanto a la práctica, el orden y el significado o sea los niveles pragmático, sintáctico y semántico. Un análisis de orden semiótico, estará en torno a las teorías estructuralistas que nos proponen el acercamiento al emisor de un discurso y a su (o sus) receptores, quedando el feed back en cuanto a la posibilidad del entendimiento y asimilación real del mensaje. Todo esto, como es obvio, depende de los significados que dado el marco referencial que cada quien posea les otorguen; las posibilidades de conocimiento nuevo aumentan en medida que el mensaje es mas objetivo y disminuyen si este se vuelve subjetivo. Es entonces la cultura que circunscribe al receptor el elemento principal de análisis para un diseñador o comunicólogo, al tener la posibilidad de crear en el público una necesidad de consumo de la publicidad en primera instancia, y luego de productos, porque “primero soy publidependiente y luego consumidor de productos”. El estructuralismo que está inmerso en la semiótica, vive gracias a la dependencia de referentes y de contextos definidos para poderse estructurar en discursos que como signos, lleven en sí tanto la carga emotiva, como la poética, el contacto entre emisor y receptor y por supuesto, el código adecuado según establece Jackobson. El poder ideológico de la comunicación visual, aumenta su nivel desde que se esconde tras las faldas de los AIE (aparatos ideológicos del estado) como elementos manipuladores de la sociedad y como productos de primera necesidad, al gritar la bondad de los productos, la bondad del estado, de la religión y la maldad de lo subterráneo, de lo emancipado, de la liberación sexual, etcétera. El diseñador debe conocer o por lo menos imaginar las posibles implicaciones que un objeto de comunicación masiva como los carteles, las revistas o periódicos y sobre todo la televisión, pueden causar en el espectador, produciendo -o mas bien re-produciendo- entes impensantes y lúdico-víboros que tengan como modo de vida el aceptar todo aquello que se les ofrece con atractivas formas y colores sugestivos. Si deseamos que la ideología dominante siga haciendo robots consumistas, evitemos la semiótica y la retórica, y enfoquémonos solo a la estética, mensajes donde solamente participe el emisor con su bella propuesta visual y donde el receptor tenga solamente esa cualidad, la de recibir, recibir y recibir. Considero de trascendente importancia poner a pensar a las personas, cuestionarlo todo y no darles los mensajes siempre digeridos, porque en este caso, lo que les damos, sería solamente mierda que queremos que consuman; lo peor de todo es que lo hacen. Misma actitud de algunos profesores universitarios y universidades de Diseño que tienen como bandera la tecnocracia para la formación de excelentes técnicos en ilustración o en serigrafía, técnicos en fotografía y en técnicas de representación en general. Priva pues, la necesidad de hacer pensar al estudiante y cuestionar cada línea y cada mancha, razonar todo lo que incluye un diseño, desde su misma actitud como diseñador, hasta el papel utilizado y el dinero empleado, así como las actitudes de recepción. No hay que olvidar que esto es solo mi visión, y que aquí lo que cuenta no es lo que yo diga, puesto que tú eres tú, y yo, pos yo... ** Pintura: Enrique Guillén Por: Sergio Ángel Guillén Egresado de la UAM Azcapotzalco en 1998 y licenciado en Diseño de la Comunicación Gráfica. Con un Posgrado en Docencia Universitaria por Es docente desde 1991 en diversos niveles. Actualmente, se dedica a la investigación y es profesor en varias universidades en la carrera de Diseño Gráfico, donde ha impartido diversas materias teóricas sobre el diseño angelgui13@hotmail.com

Diseño y semiótica: algunos aspectos que conciernen al proceso de diseño

Solo cuando el diseñador esta dispuesto a aceptar que el proceso que comienza con el diseño puede ser analizado exponiendo la naturaleza de su estructura, solo entonces puede él comenzar a ejercer cierta cantidad de control sobre el efecto de su producto y usar lo como un medio preciso para la presentación de información visual. El carácter sígnico del objeto de diseño Muchos diseñadores gráficos aun mantienen preferencia por ciertos tipos de letras, colores, sistemas de LAYOUT, estilos de ilustraciones, etc., que son valorados primariamente por sus cualidades estéticas juzgadas en términos de gustos personales. Esta práctica de tomar los elementos de diseño como estructuras autónomas aisladas, sin considerar las formas en las que están unidas dentro del contexto social total, puede crear serios problemas. El proceso del diseño comunicacional solo puede ser entendido si el diseño es visto en relación con el observador; las actitudes del observador hacia el diseño debe ser incluida en esta consideración, igual que las formas en las que es procesada, emocionalmente, o la forma en que es usada. Al considerar esta relación diseño - observador la estructura de diseño es vista teniendo tanto la función estética como la función informativa. Más aun, en adición a sus apariencia física y sintáctica, tiene también una sustancia semántica y pragmática en virtud de convenciones sociales.
Mientras que es cierto que cualquier diseño puede agradar o desagradar por sus valores intrínsecos, debe recordarse que también funciona como un medio para transmitir mensajes o información a otras personas con un propósito definido: el diseño siempre representa algo, significa algo se refiere a o indica algo para alguien en una forma que va más allá de sus cualidades físicas y estáticas. Figura 1: Señales informativas. Respecto del original, las imágenes han sido cambiadas por las disponibles. Si las imágenes mostradas en la figura 1 son vista representando solo "no fumar", "Veneno" y "Reciclar", estamos tratando con formaciones autónomas, puesto que las imágenes son derivadas de los objetos mismos: el significado de la imagen no es clara. Sin embargo, ellos son pictogramas, usados como señales de advertencia; llevan la información “aquí no debe fumar”, “este líquido produce la muerte”, “este material puede ser aprovechado nuevamente”. Esta información no puede ser captada de los pictogramas mismos, su significado debe ser desarrollado por acuerdo entre la gente; su significado debe ser aprendido. Lo que el observador ve es un cigarrillo, pero lo que realmente significa es “no fume aquí”. Las funciones estéticas e informativa en el diseño de la comunicación no son ni exclusiva ni claramente distinguibles. En los términos de Mukarovsky ellos están “en contacto constante y mutuo, lo que puede ser descrito como una antinomia dialéctica”. Esto significa que ambas funciones se comportan como la tesis y la antítesis, teniendo ambas valides y necesidad de ser vistas juntas. Mas aun, esas dos funciones a mundo entran en conflicto, compitiendo por atención y consideración, a veces sugiriendo acciones diferentes. El diseñador comunicacional no puede permitirse considerar la función estética aislada, puesto que ésta es simplemente un medio por el cual se presenta información y no un fin en si mismo: la función informativa siempre debe tener prioridad. He tratado de describir en términos generales, que en el caso de un objeto de diseño no estamos tratando con una apariencia estética o autónoma en primer lugar, sino más bien con una (apariencia) de carácter informativa o indicativa. Hablar de una información portando apariencia siempre implica aceptación de signos, porque la función principal del signo, como dice Schaff, es “comunicar algo a alguien, informar a alguien acerca de algo”. ¿Qué es la semiótica? La semiótica es la doctrina de los signos que estudia las reglas que gobiernan su producción, transmisión e interpretación (del griego semion = signo) y tiene que ser visto como una subdisciplina de la teoría general de la comunicación. Se origina en raíces lingüísticas y filosóficas y tiene una tradición que se remonta a los clásicos griegos. Actualmente la semiótica es esencialmente basada en los trabajos de Charles Sanders Pierce y Charles William Morris, conocidos filósofos norteamericanos ambos, y Ferdinand de Saussure, un lingüista suizo. La comunicación humana puede ser descrita como una transferencia e intercambio de mensajes entre las personas. Si alguien quiere comunicarse, la única forma en que puede hacerlo es por medio del uso de alguna suerte de signos, por ejemplo, sonidos de habla, letras y numerales escritos o impresos, cuadros, fotografías, diagramas, mapas, gestos y varios otros. Esos signos son esencialmente medios que hacen posible la transferencia de pensamientos, significados e ideas. De ello se entiende que la comunicación entre dos o más personas siempre constituye una situación sígnica. La base de tal situación sígnica esta formada, por un lado por el signo mismo, y por otro lado por el llamado vehículo signico (en diseño, usualmente papel, en la pintura usualmente el ...). Pero, después de todo, cuál es la noción fundamental de un signo? Primero, tiene que ser mencionado, que los signos no son “cosas tal como son”. Los signos son “algos” artificialmente introducidos, son cuasi meta-objetos que están para alguien por algo a lo que se están refiriendo o significando. No se puede decir simplemente que un signo significa algo, sino que significa algo para alguien. Así, el usuario del signo es esencialmente envuelto. Segundo, la definición del signo tiene que ser introducida. De acuerdo con Pierce, un signo es siempre una relación triadica, lo que significa que depende de tres variables: un signo existe, si un interprete I (Usuario del signo) agrega un mediador M (significador) a un objeto O (significado) como signo. Para ilustrarlo: el diseñador X introdujo en el Colegio Santa Ana el signo "S" como lo que lo representa. Cuando el cliente (usuario del signo) acepta y usa repetidamente el mediador, el símbolo mostrado, éste será asociado con el objeto significado, en este caso el Colegio Santa Ana (vea la figura 2, a continuación). Figura 2: Relación de signo o triadica. En un nivel diferente, cada objeto diseñado puede ser analizado como un signo. Fue Morris quien propuso un agregado a la definición de Pierce para así poder tratar con problemas de signos paso a paso. Esto significa que la semiótica es estudiada en tres niveles diferentes, representando diferentes tipos de abstracciones. Estos tres no están separados, pero se sobreponen uno sobre otro. Cualquier signo puede ser estudiado, primero por su forma percibida; segundo por la forma en que el significado esta conectado con el significador (por ejemplo, por la relación entre la forma y lo que es significado por la forma); tercero, por su uso (que incluye cuestiones de propósito y efectos deseados, resultados prácticos y valores para el usuario y el productor del signo). En la terminología de la semiótica, uno esta hablando acerca de los aspectos sintácticos, semánticos y pragmáticos del signo. Los tres niveles se preocupan por los signos y las regularidades o reglas. Figura 3: Relación entre sintáctica, semántica y pragmática como subdivisiones de la semiótica de acuerdo a Morris. ¿Por qué tal teoría? A menudo es hecha la pregunta; “¿Qué es el diseño?”. Esto es difícil de contestar y apunta a una debilidad en la identificación del proceso, el que, en cierto modo, puede ser explicado por el conflicto entre la teoría y la práctica. Para el diseño --tal como es cierto para cualquier disciplina-- esta pregunta solo puede ser contestada estableciendo los límites con otras disciplinas, formando puntos focales. La semiótica es un instrumento analítico por medio del cual el proceso de diseño y sus resultados, el producto, puede ser des-compuesto o estructuralizado para descubrir las regularidades escondidas en el proceso. Si el objeto de diseño es un medio, por medio del cual se transfieren mensajes a un público amplio, éste transporta significado e intenciones. La semiótica se preocupa de los elementos conteniendo significados e intenciones en el proceso de la comunicación humana --los signos. Como resultado, el estudio de la Comunicación Visual del Diseño es, hablando en general, el estudio de los signos visuales y de las reglas que los gobiernan, como medios en el proceso de la comunicación. Esta noción incluye habilidades prácticas tanto como conocimiento teórico. La teoría debe ser una herramienta en las manos del practicante, sobre la cual él puede basar su trabajo, discutirlo, y justificarlo en nombre de su cliente, sus colegas y el usuario eventual. El proceso de diseño. La comunicación, con la meta de lograr ciertos efectos, requiere de actividades de producción y de consumo. Cuando produce un objeto de diseño, el diseñador usas signos (letras y figuras) los que sirven como portadores de información en el proceso de comunicación. Esta actividad requiere de creación, selección y arreglos de signos visuales en formación de signos compuestas y complejas (carteles, folletos, programas de identidad, etc.). Si ése ha de ser perceptible y reconocible por el consumidor, el diseñador no esta completamente libre para la selección y la composición de los signos. Si el mensaje ha de llegar, su forma esta controlada por ciertas convenciones. Estas pueden ser fuertes o débiles en cuanto a la forma en que son codificados, y pueden ser mas o menos unánimes o más o menos constreñidos. Por ejemplo, si comparamos palabras y fotografías, las palabras están más fuertemente codificadas que la fotografía, porque su significado varía mucho más, de acuerdo varían las personas. El repertorio de signos, la caja de herramientas visuales del diseñador, tiene que contener signos que sean comprensibles para el consumidor y que pertenecen al repertorio del usuario, si se ha de lograr el efecto entendido y deseado. En otras palabras, tenemos que considerar la parte del usuario en al proceso, el que consiste en conocimiento previamente guardado que él debe usar para descodificar el mensaje. Esto significa que deben aceptarse ciertos limitantes si hemos de diseñar algo que será entendido (por otros). Cuando se da lugar al diseño o a la creación de formas, el diseñador no lo crea de la nada; él siempre lo crea de un repertorio específico que consiste en elementos y de un conjunto de reglas gramaticales. Por reglas no estoy significando la gramática que se usa al escribir, sino los sistemas por medio de los cuales se arreglan textos e imágenes visuales para poder comunicar, lo cual se ha desarrollado durante los siglos pasados y es hoy convencional. Del mismo modo, no debemos cerrar nuestros ojos al hecho que el diseño de hoy está basado en el diseño del pasado. Debemos dejar en claro que no estamos simplemente promoviendo el uso de los métodos tradicionales, sino de la evaluación crítica de esos métodos, variándolos aquí y allá para ver si se puede conseguir una mejor fusión entre el contenido y la forma. Pero tales cambios graduados tienen que ser conseguidos en una forma controlada y sistemática, no al azar, puesto que de otra forma ellos no podrían ser repetidos y el chance de aprender de otros no estaría dado. Permítame remarcar el punto mediante la analogía del lenguaje. Un idioma crece introduciendo nuevas palabras y frases, pero un idioma consistente solo de nuevas palabras y una nueva gramática sería ininteligible. Esta analogía sirve para ilustrar el grado de libertad de elección y de limitaciones de las posibilidades disponibles para el diseñador, si él quiere cambiar el sistema existente introduciendo nuevos significados y conceptos en la presentación de información. La producción depende del consumo, y el consumo depende de la producción (figura 4). Desde el punto de vista del diseñador, la comunicación también consiste en hacerle concesiones al conocimiento de usuario. en el diseño hay una gran diferencia entre la concesión hecha en nombre de la estética formal y aquella hecha sobre el entendimiento. Si los diseñadores no están dispuestos a discutir la valides de su formalismo estético, ellos no pueden comenzar a cuestionar la función informativa de su diseño. La actividad del diseño es dictada por el contenido y la posibilidad de alternativa, y las interpretaciones del consumidor siempre deben ser consideradas. La identificación del consumidor con el producto debe encontrar su contrapartida en la identificación del productor con el consumidor, ambos deben encontrarse a mitad de camino. Así, el proceso de diseño puede ser visto como siendo idéntico con el proceso general de la comunicación. Referencias Cherry, C. On Human Communication, Cambridge; Mass: The MIT Press, 1957. Ehses, H, A Semiotic approach to communication design. Publicado en el Canadian Journal of Research in Semiotics, Vol. IV, Nº 3, Edmonton/Alberta, Spring/summer 1977, pp51-77 Mukarovsky, J, Aesthetic function, norm and value as social facts, Ann Arbor: University of Michigan, 1970. Schaff, A, Introduction to Semantics, Oxford: Pergamon Press, 1962.
Hanno H. J. Ehses[1][1] Revista ICOGRAPHIC 12, 1978. Traducción: T. Austin para la Escuela de Diseño del IPRA, Temuco. Primavera 1996. y las reproducimos porque aun tiene vigencia formativa. [1][1] Desde 1974, el autor ha sido Professor asistente en la División de Diseño del Colegio Nova Scotia de Arte y diseño en Halifax. Fue estudiante del Colegio de Diseño de Aachen, estudió en la Universidad de Stuttgart, Ulm y en la SHBK Braunschweig de Alemania.

El retroceso del diseño se distingue en la aparente facilidad de hacerlo


Cuando comencé a estudiar diseño, en la universidad me decían que era muy importante conocer una serie de disciplinas que me permitieran tener una visión universal del mundo, por eso, la filosofía, la investigación, la lógica y las matemáticas, las ciencias sociales y humanas se convirtieron en un eje fundamental para comprender la esencia, la aplicación y hasta la metodología para ejercer el diseño de una manera profesional, ética, responsable y comprometida. Ejercer el diseño debe entenderse desde varios frentes, ya que el ejercicio de algo no denota la sola idea de la ejecución material, si no la aplicación en cualquiera de sus campos, incluyendo los teóricos, los interdisciplinarios y los de impacto social a través del análisis de las funciones de los medios de difusión. Hacer diseño no es fácil, ni debe mirarse como el ejercicio de un oficio superfluo o artesanal. El diseño conforma una rama importante en la cultura material, pero con la responsabilidad histórica de incidir en todos los campos del conocimiento humano y de sus manifestaciones intelectuales y sociales. En la historia, nos hemos encontrado con que el diseño y la expresión de los elementos gráficos comienza quizá con gente que se especializó en plasmar mediante recursos técnicos, las ideas o acontecimientos, como en las pinturas rupestres o en el caso de la mayoría de las culturas más modernas como los jeroglíficos, la escritura cuneiforme, los bajorrelieves, los códices prehispánicos o hasta los copistas medievales. Así es que en el siglo XIX y en los albores del siglo XX participan pintores, escultores, arquitectos y otros profesionales que con una visión estética, pretenden manejar los signos de comunicación pública sin considerar aspectos sociales o culturales, por ejemplo los catálogos coloniales de los habitantes de la Nueva España con sus vestimentas regionales utilizando modelos espigadas de tez blanca y rasgos finos que más parecen de pasarela que documento etnográfico. El diseño no es fácil y requiere la especialización en las áreas más diversas pero necesitando profundidad, método, sustento teórico y cuidado social. Esa preparación se adquiere no en las escuelas actuales, ni en las academias mas prestigiadas, se adquiere a través de toda una historia personal llena de interés y de investigación. Por eso, al afirmar que el diseño barato es diseño vulgar porque carece de esas bases intelectuales que le garanticen una función y que se responsabilicen de sus efectos y defectos hago una crítica a aquéllos que piensan que el talento lo es todo o a los colegios, academias y universidades que ofrecen una preparación adecuada en diseño pero que en sus planes de estudios no tienen áreas teóricas suficientes ni programas académicos que despierten el interés por la preparación integral de los individuos. Un sujeto cualquiera que posea un equipo informático es capaz de dibujar, animar, diseñar, programar si cuenta con las aplicaciones que se lo permitan y que además se consiguen con gran facilidad. Pero es con esa facilidad de acercarse al diseño que se va gestando y se entiende la sub valoración del profesional; entonces si los egresados de los colegios que ofrecen la prontitud de la carrera y las instalaciones magníficas para manipular los materiales y las técnicas y que cuentan con esa escasa oferta de preparación humanista logran que la carencia de las herramientas teóricas mermen su potencial y abaraten su ejercicio profesional haciéndolo vulgar. Otro caso importante a destacar en este mismo eje es la práctica docente, ya que cuando los profesionales que poseen dichas herramientas se ven imposibilitados a ejercer mediante la docencia una preparación integral como la que se ha mencionado en párrafos anteriores porque los programas académicos se enfocan a la técnica y no a la teoría, también están dentro del fenómeno de la vulgarización del diseño. ¿Desde dónde parte entonces la vulgaridad del diseño barato, y qué implica socialmente ese fenómeno? Pienso que ese diseño barato, que el diseño vulgar es retroceso; que el aprendizaje humano a través de su historia no ha dejado huella entonces en la práctica del diseño. La idea de la globalización nos debe orillar como diseñadores a rescatar aún mas, la parte educada y distinguida de nuestra profesión pues nos enfrentamos a un mundo mucho más grande de lo que podíamos imaginar y que está en constante movimiento, así que si no nos movemos a ese vertiginoso ritmo con la consciencia responsable estaremos dejándonos llevar por las corrientes en lugar de forjarlas. El diseño es vulgar cuando carece de la educación que le permita distinguirse como algo bien hecho, cuando pasa a la simple práctica y no se preocupa por ser pensada o cuando se busca solo cumplir con la función estética. Recordemos que como diseñadores, nos encargamos de la elaboración de mensajes de carácter público, así que un buen mensaje debe responder de manera adecuada a todas las funciones comunicativas y a las condiciones semiológicas en que se geste y se implemente dicho programa de comunicación. Somos diseñadores, no artesanos ni técnicos. Nosotros somos uno de los ejes de la parte intelectual de las manifestaciones culturales ya que ayudamos a formar a la sociedad pues contribuimos en su proceso de educación desde su nacimiento.