A webo. Madre, cumpliste 86 años con SALUD, rodeada de mucho amor, con la adoración de muchísima gente y de perritos, de colibríes y de hámsters. Y cumpliste estos 86 años siendo el ejemplo más grande de fuerza, de pasión por vivir, de amor de ida y vuelta y de optimismo.
Cómo no hemos de amarte, si no hay otra sensación con la que se te pueda relacionar: Tu comida de toque delicioso que congrega y hace feliz a la gente; tu cabello cada día más blanco y suavecito; tus canciones infantiles de letras cambiadas, tus dedos que señalan más allá de lo que se ve porque es lo que tú tienes para nosotros; por eso, cómo no hemos de amarte.
Ahora que tienes una enorme colección nietos, bisnietos y ( otros a punto de llegar) y muchos amigos y una familia que te admira y muchos amigos que adoptaste como parte de tu familia, es obvio mirar que tu entorno te ama, que él mundo te adora, te respeta, te sigue, te aprende y absorbe el amor que te sobra y que entregas a través de mil canciones y de miradas y de manos de dedos chuecos, pero expertos en acariciar.
Sigue bailando, sigue cantando, sigue sonriendo, sigue acariciando el alma de todos, sigue viviendo optimista y sigue derramando amor.
Qué felicidad que hoy celebremos tu vida porque así celebramos nuestra vida.
Semainomenon es el nombre que los antiguos griegos daban a la significación, a esa parte de las representaciones mentales que refieren los signos. El Semainomenon pretende ser un blog de significados y significaciones con aplicaciones dentro de la cultura, el diseño, la educación y en general, de cualquier manifestación humana.
Memoria y realidad
Tengo a una niña hermosa en mi memoria a quien soñaba desde niño, pues siempre me ilusionaron sus ojos y el brillo amarillo de su rubia cabellera. Apenas recuerdo... O no estoy seguro, haber tenido un par de pláticas breves e inocentes. Pero me aterraba mirarla y hablarle. Así fueron pasando los días y los meses, hasta acumular años en los que mi recuerdo de ella era besando a otro, y sólo una vez mi boca tocó la de ella en un juego de niños besadores en el que yo no participé, excepto para besarla a ella. Creo que nunca tuve celos porque entendía que era yo quien había cometido el error de no hablar, ni acercarme, ni actuar. Fue el beso más bonito, ella con los ojos tapados, los compañeros de la secundaria mirando morbosos el show exhibicionista y sus labios llenos de saliva de otros varios que se habían formado antes de mi.
Pasaron muchas lunas y muchos veranos de inundaciones, que era algo que caracterizaba a esa memoria o a ese sueño. De todas formas, pasaron años, y ocasionalmente la soñaba o la veía en la calle; ella nerviosa caminando apresurada de la mano de una o dos pequeñas (creo que mi visión periférica eso captaba, pues mi atención era hacia su sonrisa y su mirada nerviosa y verde, siempre verde) mientras yo experimentaba taquicardia y quizá hasta alguna erección, o era que me volvía de piedra y de sal.
El sueño no se esfumó, pero debo confesar que tampoco era una idea obsesiva. Sin embargo me identificaba con un personaje tristón, solitario y enamorado, creo que me sentía Florentino Ariza que vivía su propio sueño.
Crecí, crecimos y nos encontramos. Yo ya había resucitado por primera vez y no sabía que moriría una segunda. Le hablé, le hablé mucho con letras y con emociones vastas; cada palabra era una molécula de valor que fue creciendo durante casi un año, alimentado por los treinta del pasado. Y por fin, se consumó el sueño que al mismo tiempo fue mi otra muerte y mi gran aprendizaje. Sin embargo, los sueños no tienen caducidad ni envejecen. En los sueños no hay promesas ni deslealtades, solo hay eso, sueños; esas partículas de la vida que te mantienen vivo y despierto y esperanzado y atento y demente. Sueño, ya no existo en esperanza pues entiendo que mis ganas, mis recuerdos y mis sueños no mueven las cosas.
Eso ya no es decisión mía, mis sueños ahí están y no esperan, pero están dispuestos a recibir.
Cuando los símbolos y los corazones lloran
El incendio en la Catedral de Notre Dame.
Ver desvanecerse entre llamas a un vestigio de la cultura, a un vestigio del poder creador y emancipador del espíritu humano, es ver mutilarse una parte del corazón de la humanidad. Sensaciones y emociones provocadas de manera tan triste y humillante como las destrucciones de los talibanes o las acciones genocidas de las culturas nativas.
Causa tristeza y consternación, además de un profundo cuestionamiento existencial acerca de la debilidad de la memoria y de los símbolos los cuales tienen que aferrarse a la materialidad para que a través del activador estético logren la trascendencia en el tiempo y a la vez, en las almas.
El poder de la iconicidad y los simbolismos, el poder inmenso de la materialidad y el poder avasallador del tiempo y de la naturaleza, que obligan al hombre a competir contra las condiciones de la naturaleza en un afán de preservar el amor que despiertan las experiencias estéticas, son los puntos que miran un vértice en el suceso del incendio en Notre Dame, en París.
Somos débiles y requerimos aferrarnos como salvavidas a los símbolos, somos débiles y requerimos la seguridad de nuestros símbolos, somos débiles y necesitamos soñar a través del arte, de la historia y de la unión de los espacios sagrados, con nuestras almas.
El respeto al arte, el respeto a las manifestaciones humanas y el miedo a los elementos de la naturaleza, nos hacen mirar la susceptibilidad y fragilidad del human, del homo sapiens, del hombre, de esta creatura que pretende conquistarlo todo, pero que al mismo tiempo se provoca laceraciones. Unas veces por decisión propia, otras porque quizá así tenía que ser y despertar esa reflexión.


Causa tristeza y consternación, además de un profundo cuestionamiento existencial acerca de la debilidad de la memoria y de los símbolos los cuales tienen que aferrarse a la materialidad para que a través del activador estético logren la trascendencia en el tiempo y a la vez, en las almas.
El poder de la iconicidad y los simbolismos, el poder inmenso de la materialidad y el poder avasallador del tiempo y de la naturaleza, que obligan al hombre a competir contra las condiciones de la naturaleza en un afán de preservar el amor que despiertan las experiencias estéticas, son los puntos que miran un vértice en el suceso del incendio en Notre Dame, en París.
Somos débiles y requerimos aferrarnos como salvavidas a los símbolos, somos débiles y requerimos la seguridad de nuestros símbolos, somos débiles y necesitamos soñar a través del arte, de la historia y de la unión de los espacios sagrados, con nuestras almas.
El respeto al arte, el respeto a las manifestaciones humanas y el miedo a los elementos de la naturaleza, nos hacen mirar la susceptibilidad y fragilidad del human, del homo sapiens, del hombre, de esta creatura que pretende conquistarlo todo, pero que al mismo tiempo se provoca laceraciones. Unas veces por decisión propia, otras porque quizá así tenía que ser y despertar esa reflexión.

La Comunicación corporativa en la posmodernidad
La comunicación es una relación entre dos sujetos que se
entienden mediante una serie de signos que están codificados desde los
convencionalismos que aprendemos culturalmente o que sistematizamos e incluimos
en nuestro bagaje lingüístico. De la misma manera como existe una comunicación
humana, existe la llamada Comunicación empresarial, donde las empresas se
convierten en el organismo que inicia el proceso hacia el público; este proceso
de transmisión y respuesta en un contexto colectivo, es lo que la misma
industria de los negocios y los mercados conocemos como comunicación
corporativa, gestión de marca o imagen corporativa.
Hablar de comunicación en las empresas, es hablar de las
relaciones que se dan entre los usuarios de las marcas y las empresas; también
entre los que no son usuarios y las empresas, y en las relaciones que surgen
entre los usuarios y no usuarios de las marcas. Las empresas (micro, pequeñas,
medianas o grandes) requieren de un contacto constante con el mercado, desde
local, hasta el regional y -por supuesto- global, quienes habilitarán el valor
de esas empresas en función de lo que comuniquen. El valor de la marca está
decidido enteramente por su poder comunicativo con los mercados
correspondientes, ya que de ellos depende la movilidad mercantil en ambientes
estables o inestables, de desarrollo o estaticidad.
Los procesos de comunicación de marcas, implican el uso de
los valores corporativos y de toda la caterva de leviatanes que devoran nuestra
atención (mirada y pensamiento), y nuestros bolsillos. Ahí se encuentran los
tradicionales medios masivos de comunicación (que cada día van perdiendo
masividad y poder) y los medios digitales, junto con toda su parafernalia geek
y metalingüística, además de sus prácticas BTL que cada día implican y modifican
los nuevos poderes y nuevos procesos.
La Comunicación empresarial y las relaciones públicas, la
publicidad, la promoción, la propaganda, y otros muchos términos llanos y
tradicionales, de disciplinas y prácticas no tan disciplinadas pero que suelen
evolucionar constantemente en la teoría, reconstruyendo al mundo global, hacen
a las carreras y disciplinas de la comunicación
pública, un intrincado mundo alterno transversal pero al mismo tiempo
paralelo que tiene su propia lógica y sus propios teóricos que sucumben en el conato de teorizar y sistematizar las
prácticas que repentinamente surgen como éxitos inexplicables y a sus propios
usuarios.
La realidad es que la práctica comunicativa no abandona ni
abandonará el esquema tradicional que desde hace miles de años Aristóteles
manifestó. Lo que es importante en el proceso de comunicación empresarial, es
la ética de la práctica, para que desde la honestidad y la congruencia, puedan
funcionar los programas corporativos que permitan aumentar el valor de todos
los actores involucrados. El usuario, sobre todo, debe no solamente
experimentar una sensación psicológica, si no, un bienestar que sea físico y
palpable que mejores las condiciones de su vida y de su entorno. No es este un
manifiesto comunista pero surge desde la preocupación fehaciente del bien
común.
Infografía por: Anaís Berlín Martínez
Basado en la publicación:
http://interactivo.eluniversal.com.mx/2018/mejores-universidades-2018/#page/1
La fotografía como registro de la irrealidad
La fotografía no es el soporte gráfico de la realidad.
Sergio Guillén
La realidad se percibe de manera individual. Así pues, la realidad depende de la percepción que apela a la sensación provocada en los sentidos, por factores externos o sea, en los registros internos corpóreos, producto de las terminales nerviosas que son sensibles a los estímulos que afectan al cuerpo humano.
La disputa por la percepción versus la realidad gira en torno a entender que la realidad provoca a las sensaciones, las cuales son procesadas intelectualmente, desde los filtros medioambientales, hasta los contextualmente inefables filtros culturales. Dicho procesamiento de información, se convierte en imagen (partiendo de la idea de que una imagen es producto etéreo porque proviene de la imaginación) susceptible de ser interpretada, creando conceptos abstractos de las cosas, desde su función estética.
La imagen de acuerdo con lo anterior, es la manera en que entendemos o procesamos la información que recibimos desde algún estímulo ajeno a quien percibe. Por ello, es que esa información (imaginaria –propia de la imagen-) genera conceptualizaciones de la realidad.
Para entender la idea de lo que es un concepto, podemos partir de clasificar el cómo interpretamos los signos existentes. Si un signo tiene una función meramente icónica o representativa, no podrá ser interpretada de ninguna otra manera, más que lo que se ve; en este punto, el signo es evidencia del significado mismo, pues al ser un signo denotativo, referencial y objetivo, no requiere interpretaciones. Un signo con valor icónico, siempre será objetivo, teniendo como base la primeridad de su significación: una fotografía de un árbol que pretende transmitir la idea de un árbol, tiene ese significado primario, aunque el sujeto que lo perciba no conozca o nunca haya visto un árbol. Lo que él perciba, es esa idea primaria, que luego de ser aprendida por el estímulo, ya podrá ser significada de manera objetiva. Si nunca en mi vida he visto un árbol, ese objeto que tiene hojas, tronco, ramas y que pertenece a la naturaleza; si bajo esas circunstancias veo una fotografía de un árbol (que yo no sé que eso es un árbol), adquiero una postura intelectual al respecto. Si después de ver esa fotografía, veo al objeto, mi interpretación/significación de la realidad será asociada a los dos elementos, al signo y al objeto representado. Ese objeto va a ser calificado por mí (en función de mis contextos culturales, académicos, sociales, ambientales, religiosos, y cualquier otro factor contextual), desde la función estética, volviéndose tanto la imagen, como el objeto, dos elementos que antes eran objetivos, en algo meramente subjetivo, o propio de mi (el sujeto que interpreta), desde mi experiencia con el objeto, con el signo, o con ambos.
La imagen fotográfica nunca tendrá significaciones objetivas aunque:
1. El fotógrafo pretenda marcar su trabajo con un estilo propio y definido.
2. La fábrica pretenda “marcar con su marca” las fotografías que se hagan con sus cámaras, con su tecnología, su óptica, su procesamiento de imagen.
3. El soporte, ya sea una exposición de arte, un libro, una revista o cualquier otro, marquen el contexto de la imagen para pretender significar objetivamente.
La imagen aunque icónica, se vuelve siempre subjetiva pues pertenece a un proceso intelectual, a una serie de calificaciones que los sujetos realizan de la realidad en la que están inmersos. La fotografía de cualquier índole, es subjetiva, ya sea la fotografía periodística, la científica, la publicitaria, la artística o cualquier otro tipo, incluyendo las que aparecen en las credenciales o en los catálogos. La fotografía será el registro de la irrealidad, de la realidad del objeto por un lado, pero de la realidad producto de la visión del fotógrafo y de la visión del espectador-usuario.
La fotografía será imagen de la irrealidad, imagen de lo que no está ni visual, ni sensiblemente para todos.
Kubrikiano
Su reluciente blusa asomaba y sugería una necesidad mortal por ser desplazada, por besar aquello que se ocultaba, por ser tomados entre las manos de aquel que goza de una copa de vino; por las manos de aquel que escribe y plasma sueños; por las manos de aquel que con tintas y anhelos muestra en lienzos y papel sus ideas del cosmos. Su boca estrecha como botón de flor y mirada inocente de voz aguda. Perversión suprema, libido contenida, feromonas volando y saturándolo todo. Sudo, lloro, muerdo mis labios y mi lengua, lagrimeo por el sudor que escurre en mis ojos no hay impulsos contenidos solo memorias.
De política y otros monstruos
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Imagen de Fabian Giles. |
Cada vez que un imbécil logra su objetivo imbécil, muere un rayo de luz. Y la validación a ese objetivo provoca sensaciones confusas y encontradas porque los fines sombríos y grotescos nunca permitirán la sutileza de lo sublime.
Los monstruos más poderosos son fabricados por las masas y cada vez, esos monstruos nacen con más poder y van creciendo en un marco donde esa estupidez y esas sombras se siguen valindo porque creen que ese poder se transfiere al admirarle o al seguirle y pretender ser como ellos, pues esos imbéciles creen que seguir a esas sombras es una extensión de ellos mismos con lo que se haría realidad el ansia egoísta e idiota que les valide los sueños perversos y primitivos.
Los más optimistas verán alguna luz y futuro de oportunidad. Lástima que esa luz sea para apenas algunos y lástima que sea una realidad que valide el lado obscuro del alma de millones de idiotas. Sigo sintiendo tristeza, angustia y miedo. Y c ontinúo espantado por la fuerza terrible de la sombra desatada que apenas asoma sus primeras garras.
Trabajar por y desde la conciencia es nuestra arma de emancipación, exigiéndonos más amor en nuestras manos y en nuestras miradas, más amor en nuestra mente y en nuestra voz que permita dirigirnos así, con amor y en una fuerza conjunta de fines colectivos.
Cumplir ochentaytantosmil años
Ah que mi
madre siempre tan cumplidora: mi madre me cumple todos mis caprichos, ella
siempre cumple, y como hoy, también cumple años.Cumplir proviene Del latín complēre 'llenar', 'completar'. En sentido
estricto, entonces mi madre no ha cumplido, pues aún tiene pendiente un pedazo
del mundo por devorar. Según el diccionario de la academia de la lengua
española, algunas de las definiciones de “cumplir”, son:
1. tr. Llevar a efecto algo. 2. tr. Remediar a alguien y proveerle de lo que le falta.10. intr. desus. Bastar, ser suficiente.
11. prnl. Verificarse, realizarse.Entonces, de acuerdo con esas definiciones, a mi madre, se le debería
celebrar por cumplir siempre. Cumple años, muchos, muchos años; cumple deseos
como hada madrina; complementa las usencias del corazón a quien se acerca con
ella; se verifica en sí misma como un ente divino que sangolotea el
entendimiento y provoca sensaciones de plenitud con sus miradas, palabras y
encanto.Pues así es esta señora que hoy cumple ochentaytantosmil años y por ello
celebro.
Feliz cumpleaños Doña Queta.
Feliz cumpleaños Doña Queta.
Corazón quebrado
Los corazones rotos son corazones. Existen como corazones y aunque estén así, rotos, siguen siendo corazones. Son los mismos corazones que se llenan de alegría en navidad y en un cumpleaños, son los corazones que abrazan a los recién nacidos hijos y que los cuidan y los seguirán cuidando pprque son parte del mismo corazón. Los corazones se abollan, se aplastan, se raspan... Pero siguen siendo corazones con poderes extraordinarios y sublimes, son corazones siempre dispuestos a servir amando y buscando ser amados. Los corazones rotos no sufren, nos hacen sufrir, los corazones rotos juegan con nuestras mentes mientras ellos se hacen pasar por lisiados y olvidados. Los corazones son fuertes, son poderozos corazones que fingen debilidad para que encontremos la fortaleza en la razón y no solo en el corazón. Los corazones rotos son una excusa para recibir miradas y recibir apapachos, son excusa para creerse merecedor, son excusa para sonreir con alguien y para probar a ver quien nos quiere.
Modelo de análisis de obras de comunicación visual
El presente modelo de análisis es un primer acercamiento a una metodología semiológica que permite un elocuente descubrimiento del uso del discurso y su valoración en cuanto a efectividad. Se contemplan cuatro sencillas etapas que sin duda por ser de caracter cualitativo, limita su eficacia ante un uso superfluo.
- Antecedentes contextuales
- El objeto de comunicación visual
- Significaciones
- Conclusión
1.
Antecedentes contextuales
Conocer el contexto.
El autor o diseñador del mensaje, debe tener clara una
plataforma desde la cual se basa el objeto de comunicación. Qué pretende decir. Cuál
es el tipo de discurso que aplica. En qué lugar se pretende difundir el
mensaje. A quién se pretende llegar.
En esta etapa del modelo de análisis, se pretende saber qué
es lo que se pretende decir o comunicar. Puede verse como la premisa principal del discurso.
Discurso:El qué se dice y cómo se dice. Todo objeto de comunicación forma parte de un discurso y todo discurso es portador de una ideología (dominante). No hay ideología sin un discurso que la materialice.
2. El
objeto de comunicación visual
Describirlo, ocupar un metalenguaje adecuado para un especialista (composición, formas utilizadas, posiciones, colores, texturas, imágenes, espacios
en blanco, fuentes tipográficas, acomodos, etc.). En esta etapa del modelo de
análisis se pretende conocer todos los elementos visuales (incluyendo los lingüísticos)
que integran el objeto de comunicación y que van a comunicar en conjunto, lo
que se pretende. O sea, cómo es, cómo está construido.
3.
Significaciones
Esta etapa, intentará encontrar los significados
sistemáticos (el objeto de comunicación como sistema) donde todos los elementos
que lo integran tienen una función o cumplen un papel bien determinado.
Todos los elementos detectados, deberán calificarse o
valorarse en cuanto a su función estética. Darle significados a todos los elementos
visuales, valorándolos o calificándolos de acuerdo a su posición jerárquica en
la composición.
Qué significa una tipografía san serif o una patinada; qué
significado puede aportar una imagen fotográfica a colores o en blanco y negro;
qué imagen da un dibujo simple a tinta, o una ilustración realista; qué puede
significar o qué utilidad puede aportar algún elemento como plecas, cenefas,
fondos planos o fondos degradados, texturas, etcétera.
4.
Conclusión
La conclusión se compondrá de una redacción con valor
narrativo que explica de manera general el objeto, intercalando los puntos 1, 2
y 3 para alcanzar la elocuencia y no dejar cuestionamientos sueltos que
pudieran comprometer la eficacia del análisis.
A César Concha in memóriam
Realmente sabía que no lo volvería a ver, que no volvería a
saludarle ni a agradecerle en persona por la amabilidad de su voz y de su
abrazo. Sin embargo, deseaba despedirme, visitarlo en su casa y charlar
brevemente como siempre eran nuestras charlas: sin intensidades incómodas, ni
reclamos, solo narraciones de vida y puntos de vista dirigidos a la
emancipación; deseaba despedirme, verle, escuchar su voz casi gangosa por el
esfuerzo de hablar; deseaba mirar sus ojos concentrados en la nada y en todo
como si ahí mirase las respuestas sin creer en ellas; deseaba mirar su mano
estrechar la mía y su abrazo arropar el mío como encontrando la imagen paterna que
suelo buscar.
Sabía que se apagaba su fuego dejando sus brazas encendidas en
otros: en otros ojos y otras manos, desde ese corazón de suturas y
consecuencias, hasta ese cerebro exhausto por imaginar y soñar tanto.
Él se
iría pronto, yo lo sabía y recordaba la amabilidad y la ternura hacia mis hijos
y hacia su nieto, hacia mi madre y hacia mi. Recordaba sus ganas por no estar aunque
siempre se levantaba, y escribía una historia distinta en las mentes quienes le
conocimos; recordaba su estampa disminuida por la edad, pero enaltecida por su
pasado. Lo recordaba y me lamenté permanecer ausente cuando unas frías letras
se inyectaron en mis huesos al conocer lo que era inminente; ahora sólo me
queda agradecerle, Don César, a través de su familia a manera de honor, con
amistad y amor sincero a ellos y a su memoria.
15 de mayo 2015
Tengo una larga lista de colegios en los que he colaborado siempre de manera exitosa, siempre con altas expectativas principalmente en cuanto a mi labor social y humanitaria, siempre como una manera de redimir mis frustraciones y mi colaboración con el mundo.
Soy profesor desde hace mas de la mitad de mi vida y de mis sueños de trascendencia; desde que quise dar clases por querer dar clases y por regalarle a mi familia (y a mi mismo) el orgullo de la colaboración social y la lucha libertaria de la dignidad humana.
Miles de estudiantes han estado frente a mi, desde aquellos que con esperanza y eternas sonrisas buscan conscientemente ser felices y otros incrédulos de si mismos que buscan atención y el apapacho de la mano firme. Desde ancianos, adultos, adolescentes, niños y niñas que ahora son exitosas personas (pues se notan felices con sus vidas), mamás y papás que transmiten a sus familias y a su entorno esa sublimación del espíritu que se llama amor, hoy reconozco que haber compartido su vida conmigo a través de las aulas, me ha hecho ser feliz.
Soy profesor porque quise ser profesor, porque quise no morir, porque quise volar y merecer lo que tengo, porque soy arrogante y congruente, porque soy humano y me preocupa el problema de la incertidumbre eterna, porque me gustan los retos y me gusta vencer, porque gracias a las escuelas (y la mayoria de las veces a pesar de ellas) es que esos alumnos, esos que están en el camino de ser iluminados, depositan su confianza en sus maestros.
Alumnos de secundaria, de preparatorias públicas y privadas, alumnos de maestrías y de posgrados, y a mis alumnos universitarios, a mis amigos y compañeros que realizan su trabajo dignamente, a los negocios de la educación que se han beneficiado de mi y de mis sueños, gracias.
Ser profesor y ser diseñador, sin duda me acerca tanto a Dios que no distingo si él está en mi o yo estoy en él.
Feliz dia del maestro 2015 y todos los que vienen.
Verte

Verte con mis manos y verte con mi piel y trenzarnos en un abrazo que dure por siempre, que se quede marcado en nuestros cuerpos, así, como tatuados, así como si fuésemos parte del otro, extensión del otro, parte del otro.
Necesito verte sin mirarte, sin hablarte, verte con el pecho y con esos latidos mutuos decirte lo que siento, sin oralidades, sin letras, solo con llantos y presencias
Mi origen hace 80 años
Coacalco, México, a 23 de julio de 2014. Los primeros 80 años de Doña Queta, una cifra que se escribe con solo dos dígitos pero que se traza con una vida de amores, de sonrisas, de soles y de lunas interminables.
80 años con el dígito que es igual al símbolo del infinito, como infinita es la huella que su lacónico paso en el mundo ha marcado y que es trascendencia.
Esta es la primera celebración de 80 años que me toca vivir para alguien a quien amo más que a mi mismo: mi origen, mi fuente de vida, mi ejemplo, mi madre.
Vivir sin vesícula para no morir de amor
Una vesícula es como un amor pasado: no sirve para nada mas que para causar dolor.
Perder una vesícula vale más por perder unos gramos y los dolores que puede provocar, dejando una cicatriz que no es importante puesto que solo queda como recuerdo pero al mismo tiempo asegura que jamás volverá a doler. Yo creo que tengo como 10 vesículas infectadas y purulentas que es necesario expulsar ya sea con rayo láser, con cirugía o con meditación.
Quizá las vesículas son entes inteligentes que se depositan en nuestros organismos para jodernos la vida y para darles trabajo a los médicos, han de ser un invento de la mafia médica para que se ocupe a los doctores constantemente. También es probable que las vesículas hayan sido creadas por los demonios del imperio yanki dado que tienen en su naturaleza la cualidad de mutar velozmente y mimetizarse en páncreas o en otra clase de tripa o de mutar incluso en artefacto y convertirse en clavo. Si un clavo saca a otro clavo, entonces una vesícula saca a otra vesícula aunque solo sea un disfraz o una ilusión.
Entonces la vesícula al ser un símbolo de amores dolorosos y pasados deben ser ignoradas y excluidas de toda atención tal y como si no estuvieran ahí, sin embargo es inminente convivir con ella o de plano extirparla para que jamás, nunca, vuelva a provocar ni molestias ni dolores y dejar un espacio temporal para esos amores que ni duelen ni se vuelven huéspedes permanentes.
Perder una vesícula vale más por perder unos gramos y los dolores que puede provocar, dejando una cicatriz que no es importante puesto que solo queda como recuerdo pero al mismo tiempo asegura que jamás volverá a doler. Yo creo que tengo como 10 vesículas infectadas y purulentas que es necesario expulsar ya sea con rayo láser, con cirugía o con meditación.
Quizá las vesículas son entes inteligentes que se depositan en nuestros organismos para jodernos la vida y para darles trabajo a los médicos, han de ser un invento de la mafia médica para que se ocupe a los doctores constantemente. También es probable que las vesículas hayan sido creadas por los demonios del imperio yanki dado que tienen en su naturaleza la cualidad de mutar velozmente y mimetizarse en páncreas o en otra clase de tripa o de mutar incluso en artefacto y convertirse en clavo. Si un clavo saca a otro clavo, entonces una vesícula saca a otra vesícula aunque solo sea un disfraz o una ilusión.
Entonces la vesícula al ser un símbolo de amores dolorosos y pasados deben ser ignoradas y excluidas de toda atención tal y como si no estuvieran ahí, sin embargo es inminente convivir con ella o de plano extirparla para que jamás, nunca, vuelva a provocar ni molestias ni dolores y dejar un espacio temporal para esos amores que ni duelen ni se vuelven huéspedes permanentes.
Babel
Eran unas ganas enormes de escribir, tan grandes que las
palabras se amontonaban, las letras se apretujaban y se volvía una Babel de
tinta y papel.
Hacía más de cuatro décadas que había empezado a ocupar espacio
en este mundo y hoy, luego de dos años exactos después de esas interminables
horas de vida, de sueños, de risas, de lágrimas, de emociones desbordadas, se
encontraba en un llano cálido, abrazador, rodeado de pasto seco y crecido, de
nubes blancas pequeñas y de olvidos tan agudos que lastimaban la frente y el pecho.
Hacía tiempo que había cumplido sus sueños, hacía tiempo que
había logrado crecer hasta devorar el mundo. A grandes bocanadas de palabras,
de letras no escritas pero imaginadas, de ojos absortos y de miradas esquivas,
bocanadas de cielo que envuelve al mundo.
Pero hacía tiempo también que había quedado sordo de sí mismo
y sus ojos habían rodado por la arena suelta cubriéndose de pequeñas rocas que
distorsionaban su mirada. Solo veía y escuchaba al viento pasear frente a él,
por detrás, por arriba y por debajo, en sensaciones de estar flotando y soñando
con la dignidad humana, con la congruencia y la razón. Si. Era ciego, era sordo,
era pobre de maldad y vasto de anhelos. Veía sensaciones y experimentaba
placeres del mundo como si fuera el nirvana. Lamentable postura de comodidad;
lamentable por terrible, por tremenda y por siniestra. Lamentable por fútil y
vana. Sin embargo, nunca hubo más verdad y certidumbre en él, nunca más
ecuanimidad y laconismo. Esas percepciones paradójicas movían los vientos que
le sacudían constantemente llevándole a golpearse con sus sinapsis de ficción.
Era feliz, tenía en sus manos la felicidad, la reconstruía
constantemente, la abrazaba y la pulía, la destruía para regenerarla en afán de
eternidad, su felicidad era perenne y su mirada ciega, su oído sordo y su mente
llagada.
Ocurrió la implosión que nunca imaginó. Reventó hacia sí
mismo en una alegoría de magia interna y de sueños cumplidos que le obligó a
cerrar canales y a bloquear puertas, a camuflar sus llagas, a llorar en seco, a
reír mostrar su consistencia de medusa, transparente y tersa, planeando la implosión siguiente en tanto sus ausentes
lágrimas reían tras las máscaras desechadas.
Babel ganaba una vez más ayudando a la dispersión de nociones, de emociones y poblando de demonios y ángeles el reino.
Volar
Volar en tu piel y en tu sangre. Volar en tus ojos y en tus
esperanzas. Volar en tu tiempo sin existir tiempo. Volar sin ti, volar por ti,
volar contigo. Pero volar volar con alas de angel y alas de demonio, volar como
nube y como las sombras vuelan. Volar. Volar la imaginación y volar el sueño,
volar la sensación y la emoción. Volar todo, volar y mirar lo que veo: Un mundo
sin mi, un mundo de piedras y de agua, de mortales y de certezas, de mentiras y
noblezas pero mirarlo desde arriba, donde habita Dios y habitan los ángeles.
Volar con risas y con lágrimas, volar con llantos y con sangre, volar con
felicidad y con tristeza, volar con anhelos y decepciones.
Mirar
Recién, cuando levanté mi rostro, miré hacia adelante de mí
y encontré fuerza y sonrisa. Una fuerza y una sonrisa propia de un volcán de
alegrías, si, de esos dulces de bolitas de amaranto endulzadas, volcán del que
emana alegría como confeti llenando el cielo de colores que mi daltonismo
disfruta como loco y con locura examinando los ojos que son cafés pero que veo azules
y digo que son verdes. Recién miré levantando mi cabeza y enfocando con
incredulidad mis ojos se llenaron de imágenes, que no conocía pero que soñaba,
las imágenes de la sonrisa y del futuro, de las luces y del agua, del aroma y
del tiempo.
No sé si necesito dejar de volar, volar me vuelve loco y me
hace ver cabezas y no me deja ver las nubes desde abajo. Si yo vuelo, las
formas de las nubes no son las mismas que los demás ven, por ello es que tú
puedes mirar lo que miro yo y encontrar más nubes que las que miro yo y mostrármelas
y compartirnos nubes.
Libertad
La posibilidad que da la libertad de creer, de sentir, de vivir, está siempre supeditada por las condiciones que el contexto otorga. Se es libre o no gracias al pensamiento y al espíritu; se es libre porque se quiere ser libre. La libertad verdadera está en la posibilidad de de asumir la realidad y generar esa libertad donde no se vea la existencia de yugos, donde no se asuma como celda la condición humana, si no que esa condición humana sea precisamente el génesis de la libertad. y por supuesto, como decía Erich Fromm, la libertad "varía de acuerdo con el grado de autoconciencia". La libertad en el amor, en el dolor, en en el sexo, en el conocimiento, en el matrimonio, en el trabajo nunca debe ser vista como esclavitud, como inacción, como camisa de fuerza. Si es así, si se percibe al amor, al trabajo, al matrimonio, etcétera como esclavitud solo generará rencores consigo mismo y con ese rubro de su vida transformando la percepción a una opinión sesgada por el pensamiento mismo del individuo que "desea" ver falta de libertad donde debería ver acción. Así, es que:
- La posibilidad de "ser" es un acto de libertad. Libertario siempre, emancipador siempre.
- La posibilidad de creer es un acto libertario que rompe las cadenas de si mismo que lo unen a la realidad y poder saberse y confiar en si mismo.
- La posibilidad de sentir amor es un acto de libertad y es libertario porque abre un mundo a la felicidad, a la identidad misma, a la asimilación de la realidad como debiera ser la realidad y por su puesto a la opinión de si mismo y acerca del entorno como luz.
Brillos y tiempos
El brillo del tiempo en ti se crece con el tiempo, el brillo
en ti se abruma con palabras; por ello es que Cronos brilla y sufre y siente y
se ha suicidado una vez y otra vez más cada vez que tu mirada se embarca en las
naves de las grafías danzantes, ondulantes y sonrientes que se afianzan a tus
arterias; Cronos siente y compensa los errores del pasado, el veloz tránsito del mundo y de las vidas que de repente se sublimaron. Brillas siempre en la sombra del tiempo y en las palabras, brillas siempre en el recuerdo y en la memoria; brillas aunque las humedades pretendan callarte, brillas porque mis ideas se reflejan en ti provocando supernovas y densidades extraordinarias que no permiten alejarse, que jalan, que succionan más y más adentro. Adentro de ti, adentro de mi, adentro de ambos desafiando y transformando al tímido Cronos.
Sin título
Haz tenido la fortuna de ver la aurora boreal? Me imagino que es una experiencia sublime y majestuosa. ¿Será posible que ese tipo de emociones se puedan reproducir en otros contextos? Por ejemplo, ¿en tu propia cama y tapado con mil edredones, con una perrita mirándote, con frío extremo en la habitación y calor intenso debajo de las sábanas? ¿Será posible que las sensaciones, que las emociones, que las percepciones sean capaces de convertirse en marcas indelebles a la distancia y al tiempo? ¿Será posible que una película no logre iniciar y se reproduzca infinitamente la presentación inicial, porque los oídos que están presentes solo se escuchan entre si? ¿Será posible emanar sonrisas eternas producto de no dormir? ¿Será posible permanecer lleno de luz, de amor, lleno de esperanzas y de agradecimientos, de sonrisas y de apegos, de sueños y de futuro? ¿Será posible tener encuentros casuales, donde la realidad nos alcance con su sonrisa y una linda corbata? ¿Será posible que los anhelos se forjen como realidad? ¿Será posible tener una confrontación con lo que no quiero ser y lo que no puedo ser? ¿Será posible respirar la emoción?, ¿a qué huele? ¿Huele a ti? ¿Huele a mi? ¿Huele a nada? Si hueles a nada, es porque eres todo, si tu aroma es impoluto, solo tienes purezas a emanar.
Te siento y te deseo como dioses en creación del universo. Te siento y te extraño como espacios llenos de ausencia, te siento y te extraño como si nunca te hubiera sentido, como si nunca te hubiera extrañado, como si nunca hubieras estado tan cercana. Te siento y te extraño como si no deseara haberte asido a mi, te siento y te extraño como extraño, como extraña, como frío, como calor. Te siento y te extraño entre sábanas y entre salivas, entre humedades y tactos vacíos, te siento y te extraño como nunca he sentido y como nunca he extrañado.
Me sobrepasas y me exiges, me aturdes y me obligas, me lastimas y me nublas, me adoras y me anulas. Porque siempre es infame no sentirse sobrepasado por quien se ama, porque siempre es infame no tener exigencias, porque siempre es infame no sentirse aturdido ni obligado, lastimado, nublado, o anulado porque sería como no haber estado ahí, como no obligarse a quererse, como no comprometerse, como no desear permanecer. Sin embargo yo me obligo a quererte porque me quieres, me obligo a comprometerme porque estás comprometida conmigo, obligado a permanecer, porque tú permaneces. Me obligo a sentirte. Y si no me obligara a mí mismo, de cualquier manera permanecería, te querría, me comprometería. Solo es que soy consciente de ti y consciente de mi, consciente de todo. Y eso me hace feliz.
Pensarte cuando sueño
Cuando sueño tanto, me distraigo de las cosas esenciales
de mi vida aunque no las olvido. Me distraigo de pensar en la bendición
magnífica y en la magia sensacional de idearte, en la gloriosa huida al valle de
las nubes por sentir todo tu amor. Y me construyo ideas redundantes de
argumentos plagados de necesidad. Necesito pensarte más y extrañarte menos.
Tienes mi vida, mis proyectos de vivir, mis ansias siempre activas y a mi piel
ávida por ti.
No pude caer en mejores besos, en mejores almas, en mejores
pieles ni en mejores manos que las tuyas, manos únicas que abrasan y se
afianzan con orgullo; pieles únicas que resisten fríos y se colorean con luz; almas únicas que
emanan fusiones, que vuelan libres por debajo de mi, orquestándome; besos
únicos que existen solos en mi cosmos llenando mis espacios de sobriedad, de
estallidos de muerte y de explosiones fantásticas de nubes verdes. No pude caer
en mejor sustento que en ti. Mi vuelo errado y sombrío, rasante y lento se tornó en revolución mágica de
apabullante felicidad. Estoy extenuado de tanta luz, de tanto amor, de tanto de
ti. Estoy extenuado de tanta boca y de tanta verdad, extenuado de gozos y
brillos del corazón, extenuados de tanto cariño, te tanta comprensión, de tanta
tolerancia, de tanto orgullo, de tanta admiración. Estoy extenuado y no puedo
más que descansar en ti.
Cinismo
Si yo escribo, como en este instante, lo hago en primera persona del singular, o sea con el YO; pero mi lector, ¿cómo lo lee?, mi lector ¿cómo lo decodifica?, mi lector (y así suele ser) lo lee desde el escritor, como si el lector estuviera escuchando (leyendo) las palabras de quien escribe.
¿Qué tan poderoso es entonces el proceso de lectura?, en oposición a esto, puedo mencionar lo que ocurre en la narrativa, donde no es igual leer una novela donde existe un narrador -personaje- o un escritor que narra la historia. En las poesías, al leer "Me gusta cuando callas porque estás como ausente", cómo lo debemos tomar, cómo lo debemos entender, ¿ocurre lo mismo si lo lee el autor del texto, el destinatario o un lector externo? ¿cómo funcionan las oraciones, las plegarias, los rezos que los fieles realizan en una liturgia católica? Ellos se aprenden los textos y los recitan a la letra, en un intento de que se apropien de las palabras vertidas, como si esas palabras surgieran de su intelecto, de su alma misma, de su corazón, de sus construcciones lingüísticas, de sus procesos personales de codificación o encodificación.
Por ejemplo, si le dedico un escrito a alguna mujer y esa mujer lo lee, dentro de su entendimiento ¿se dará algo como si yo se lo estuviera recitando con mi propia voz, con mi estilo, con mi ritmo? o lo lee con su propia visión de cómo le gustaría escucharlo? ¿o lo lee sólo como documento portador de información de carácter estético?
Si le escribo el siguiente texto a alguien, a manera de soliloquio, no como respuesta a algo que ella me escribió o me dedicó:
"Te estoy leyendo y en cada palabra me encuentro las cosas mas hermosas que yo no sabia que rtenía, lo que yo no era consciente de poseer, ni de ser. Se que te gusto tanto que me asusta tanta entrega, tanta lealtad, tanta pasión, tanta alegría y tanta luz. Eres maravilloso conmigo, eres magnifico y me lo demuestras, he percibido de ti esa energía tan poderosa que hasta asusta, quizá porque no he tenido a alguien que me lo diga y menos que me lo demuestre; quizá porque prefiero ser menos, quizá porque no me conozco, quizá porque no me atrevo a ser eso que ves en mi. Te admiro y odio tenerte lejos, pero odio mas tenerte cerca ya que no tengo la conciencia de lo que dices. Te leo y me encanta, te leo y me fascina, me haces volar y sonreír pero jo me atrevo a llorar porque no te entiendo. Esto es placentero: leerte, pensarte, imaginarte distinto; sin embargo, paso minutos breves rehusándome a ti, así sin pensarlo; así, sin sentirlo, simplemente recordándote y rechazando lo que mis ojos ven; así, viviendo sueños que nunca serán mi realidad, viviendo sueños que no quiero vivir pero que son mas fáciles. ¿No te quiero porque no creo en mi... o no me quiero porque no creo en ti?"
Ese texto es una alusión a lo que espero que sea entendido con un texto romántico, como mencioné antes, no es un texto que sea una respuesta a lgo que me hayan deicado, sino un texto exprofeso para una persona. ¿Sería entonces pretensión de manipularle?¿es decirle lo que debe sentir? No tengo duda en que si, porque se convierte en una cínica manera de hacerlo, mientras que en un texto escrito de la manera tradicional de la narrativa puede pretender lo mismo, sin lograr la consciencia de ello.Es igual al cómo funcionan las oraciones, las plegarias, los rezos que los fieles realizan en una liturgia católica. Ellos se aprenden los textos y los recitan a la letra, en un intento de que se apropien de las palabras vertidas, como si esas palabras surgieran de su intelecto, de su alma misma, de su corazón, de sus construcciones lingüísticas, de sus procesos personales de codificación o encodificación.
En conclusión, intentaré escribir más con ese estilo para influenciar más aún a las personas.
¿Qué tan poderoso es entonces el proceso de lectura?, en oposición a esto, puedo mencionar lo que ocurre en la narrativa, donde no es igual leer una novela donde existe un narrador -personaje- o un escritor que narra la historia. En las poesías, al leer "Me gusta cuando callas porque estás como ausente", cómo lo debemos tomar, cómo lo debemos entender, ¿ocurre lo mismo si lo lee el autor del texto, el destinatario o un lector externo? ¿cómo funcionan las oraciones, las plegarias, los rezos que los fieles realizan en una liturgia católica? Ellos se aprenden los textos y los recitan a la letra, en un intento de que se apropien de las palabras vertidas, como si esas palabras surgieran de su intelecto, de su alma misma, de su corazón, de sus construcciones lingüísticas, de sus procesos personales de codificación o encodificación.
Por ejemplo, si le dedico un escrito a alguna mujer y esa mujer lo lee, dentro de su entendimiento ¿se dará algo como si yo se lo estuviera recitando con mi propia voz, con mi estilo, con mi ritmo? o lo lee con su propia visión de cómo le gustaría escucharlo? ¿o lo lee sólo como documento portador de información de carácter estético?
Si le escribo el siguiente texto a alguien, a manera de soliloquio, no como respuesta a algo que ella me escribió o me dedicó:
"Te estoy leyendo y en cada palabra me encuentro las cosas mas hermosas que yo no sabia que rtenía, lo que yo no era consciente de poseer, ni de ser. Se que te gusto tanto que me asusta tanta entrega, tanta lealtad, tanta pasión, tanta alegría y tanta luz. Eres maravilloso conmigo, eres magnifico y me lo demuestras, he percibido de ti esa energía tan poderosa que hasta asusta, quizá porque no he tenido a alguien que me lo diga y menos que me lo demuestre; quizá porque prefiero ser menos, quizá porque no me conozco, quizá porque no me atrevo a ser eso que ves en mi. Te admiro y odio tenerte lejos, pero odio mas tenerte cerca ya que no tengo la conciencia de lo que dices. Te leo y me encanta, te leo y me fascina, me haces volar y sonreír pero jo me atrevo a llorar porque no te entiendo. Esto es placentero: leerte, pensarte, imaginarte distinto; sin embargo, paso minutos breves rehusándome a ti, así sin pensarlo; así, sin sentirlo, simplemente recordándote y rechazando lo que mis ojos ven; así, viviendo sueños que nunca serán mi realidad, viviendo sueños que no quiero vivir pero que son mas fáciles. ¿No te quiero porque no creo en mi... o no me quiero porque no creo en ti?"
Ese texto es una alusión a lo que espero que sea entendido con un texto romántico, como mencioné antes, no es un texto que sea una respuesta a lgo que me hayan deicado, sino un texto exprofeso para una persona. ¿Sería entonces pretensión de manipularle?¿es decirle lo que debe sentir? No tengo duda en que si, porque se convierte en una cínica manera de hacerlo, mientras que en un texto escrito de la manera tradicional de la narrativa puede pretender lo mismo, sin lograr la consciencia de ello.Es igual al cómo funcionan las oraciones, las plegarias, los rezos que los fieles realizan en una liturgia católica. Ellos se aprenden los textos y los recitan a la letra, en un intento de que se apropien de las palabras vertidas, como si esas palabras surgieran de su intelecto, de su alma misma, de su corazón, de sus construcciones lingüísticas, de sus procesos personales de codificación o encodificación.
En conclusión, intentaré escribir más con ese estilo para influenciar más aún a las personas.
El Diseño en mi papel de ignorante
No tengo dudas de que el Diseño Gráfico sea mi pasión. La pasión
es referida al sufrimiento, a padece; la pasión es, según el diccionario, una perturbación o afecto desordenado del ánimo. El diseño
gráfico debe sufrirse para poderse enriquecer de sus efectos, y no solo de su
ejercicio material. Una parte importante es la creación, ese mágico momento en
el que el lápiz o el cursor atraviesan esa página en blanco activando no solo
el espacio, sino a los sentidos, a las emociones, a los órganos internos que en
complot perverso -producto de los más álgidos placeres- exigen más y más. Más líneas,
más manchas, más libertad, más espíritu, más visión. Otra parte es el efecto y
el afecto que produce en la gente, pues el diseño colorea el alma y deja a los
ojos llenos de imágenes y al corazón, lleno de color que fluye camuflado en la
sangre.
Vivir del diseño es vivir del
amor. Pero de ese amor adolescente que hace sufrir, que entrega placeres, que
permite sentir la libertad, que permite volar al cielo. Hoy, en nuevo encuentro
con Félix Beltrán, ese tremendo mago del amor, reafirmo lo numinoso del Diseño
en mi papel de ignorante, pues voy muriendo y naciendo de nuevo cuando observo
lo que he ignorado, cuando observo lo que nunca observé, cuando observo lo que
otros ojos ven.
Soy diseñador y admiro la
creación, pero admiro más aún, la intención de la creación y el efecto en la
creación.
Félix, gracias por ser amigo,
gracias por ser colores que mi daltonismo disfruta, gracias por ser maestro,
gracias por ser tan humano, gracias por ser Félix.
10 de octubre de 2013
Instrucciones para tender una cama
¿Recuerdas cuando el olor a manzanas destendía la cama?
Lo más importante a considerar en el poder tender una cama,
es que esta se encuentre destendida, si no es así, le recomiendo que espere
hasta el día siguiente ya que la haya utilizado para dormir, para ver la
televisión recostado en ella, para juguetear apasionadamente (con alguien que
desee ayudarle a esta empresa) o para encarar una magna lucha almohada con
almohada con alguien que lo rete a ello.
Una vez que se ha asegurado de que la cama necesita ser
tendida, proceda a juntar por lo menos
un cubre cama, una sábana, un edredón y
una almohada con la funda correspondiente. Primero, el cubre cama se extiende
de arriba hacia abajo, o sea de la cabecera hacia la zona donde van los pies,
procurando que los resortes se ajusten y
pueda quedar lo suficientemente estirada para no tener arrugas.
A continuación, tome la sábana por el extremo más delgado
donde la costura es corta y procure que el estampado quede hacia abajo,
extienda la sábana ahora desde abajo dejando colgar un tramo suficiente para
hacer pasar por debajo del colchón las esquinas de la sábana, sujétela desde la costura ancha y jale hacia arriba
sin dejar arrugas, después asegúrese de que sobre un tramo hacia arriba de la
cama (esto de decir "que sobre" es inexacto, pues más adelante
veremos que se aprovecha perfectamente).
Después utilice el edredón considerando que si tiene un
dibujo agradable en las dos caras, deberá tomar la decisión de cuál es la que
se verá por encima. El edredón suele ser mucho más grande que la cama, así que
el esfuerzo será mayor que con las sábanas, sin embargo, suele ser más
sencillo. Extienda el edredón desde abajo permitiendo que "cuelguen"
la misma distancia en el pie de la cama que en los costados; en la parte de la
cabecera, el edredón debe sobrar un poco y se dobla hacia abajo de la cama
junto con la sábana sobrante del párrafo anterior para acomodar la o las
almohadas con la funda correspondiente. Cubra ahora las almohadas con la sábana
y el edredón. Puede adornar con cojines, con
muñecos de peluche o con el cuerpo de su pareja (yo prefiero esto
último) y así logrará tener el nuevo reto de destenderla de manera más creativa. Una manera recomendada para hacerlo, es soñando.
Dr. Ignacio Aceves, conferencia con dignidad



Conferencia de Félix Beltrán

El 11 de junio de 2013, invité a dar una conferencia
al Maestro Félix Beltrán a la Universidad Emilio Cárdenas donde, de manera particular me siento honrado con la visita de este magnífico ser humano cuya vida entera ha sido la comunicación a través del diseño.
Félix Beltrán nació en la Habana, Cuba el 23 de
junio de 1938 y cuenta con estudios de Diseño en las más importantes escuelas
Norteamericanas de Artes visuales, así como el reconocimiento de instituciones,
academias, museos, organizaciones y actores sociales de todo el mundo.
Félix Beltrán es una de las más grandes
personalidades del Diseño en Latinoamérica y diseñador reconocido en todo el
mundo por su calidad, por su propuesta estética y por su gran influencia en la
construcción del conocimiento en materia del diseño y la comunicación visual.

Gracias Félix por tu amabilidad, por tu paciencia y por tu amor al diseño.
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